La Fiscalía General del Tribunal Superior de Justicia Deportiva brasileño denunció a Vasco da Gama y Atlético Paranaense tras los hechos violentos ocurridos en el encuentro disputado entre ambos equipos en la última jornada de liga, en el que tres personas resultaron gravemente heridas.

Tras la denuncia, Atlético Paranaense podría ser obligado a jugar 20 partidos a puerta cerrada, así como a pagar una multa de 100.000 reales (unos 43.122 dólares), informaron medios de comunicación locales.

Vasco da Gama, por su parte, podría ser castigado también a una multa con el mismo valor y a jugar diez partidos sin afición en su estadio.

La Fiscalía también denunció al árbitro del partido, Ricardo Marques Ribeiro, quien, en su opinión, «no debería haber iniciado el partido».

El incidente se registró en el estadio Arena de Joinville en un partido decisivo para ambos equipos, debido a que Paranaense necesitaba ganar para clasificarse para la Copa Libertadores y Vasco da Gama también, pero para huir del descenso a la Segunda División.

En la pelea, que obligó a interrumpir el partido durante una hora, participaron decenas de hinchas de varios equipos y cuatro personas resultaron heridas, tres de ellas de gravedad.

[EFE]

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