Un gol de Cristiano Ronaldo en el tramo final salvó hoy el liderato del Real Madrid y frustró la remontada de un potente Atlético de Madrid, que minimizó al equipo blanco, al que desbordó por momentos, pero con el que finalmente cedió el empate en un derbi vibrante, de máxima tensión y emoción.

El 2-2 dejó un sabor de victoria en el Real Madrid y de derrota en el Atlético, que se sintió ganador durante buena parte del choque, que fue capaz de levantar un tanto en contra y que ofreció un encuentro intenso, convincente, con la fuerza de un equipo de altos vuelos, pero ni así completó un triunfo que parecía suyo antes de la aparición de Cristiano para sostener el liderato madridista.

Es ya casi una costumbre el 0-1 del Real Madrid en el Vicente Calderón al comienzo del partido. De los últimos 15 derbis en el Manzanares, incluido el de hoy, el conjunto blanco ha marcado once goles antes del primer cuarto de hora. Y tres antes del minuto 2. No cambió esa historia este domingo: a la primera, gol madridista.

Tiene el conjunto blanco una colección de futbolistas decisivos, que de la nada, en un segundo, resuelven con eficacia. Un saque de esquina en corto, un fenomenal envío de Di María al segundo palo y un toque sin oposición de Karim Benzema. Con eso le bastó para tomar ventaja, para revivir miedos del Atlético, que hoy sí reaccionó.

Fue una de las figuras del Atlético, Arda Turan, el que dio el impulso definitivo a su equipo hacia el empate. Siempre lleva la pelota pegada al pie, como en la jugada que originó el 1-1 antes de la media hora, en la que condujo el balón por el borde del área, desbordó a su marcador con un giro magnífico y sirvió el gol a Koke (1-1, m. 27).

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El derechazo cruzado desde dentro del área del canterano, inexplicablemente solo en una de las esquinas del área, lanzó a su equipo, multiplicó su convicción y reforzó su ambición para el tramo final del primer tiempo, que terminó con el Real Madrid anulado en ataque, con un montón de pérdidas de balón ante la presión rival y con el 2-1 atlético: un tremendo trallazo desde 30 metros de Gabi.

Muchas asignaturas pendientes en el equipo blanco para el segundo tiempo, para levantar un choque de máxima dificultad, sin rastro hasta ese momento ni de Gareth Bale ni de Cristiano Ronaldo, y con el Atlético reforzado por la remontada y por las sensaciones, con nuevas ocasiones de un imparable Diego Costa, que acarició el tercero.

El partido, con una tensión enorme en cada lance, ya tenía sus cartas repartidas para el tramo final: el Atlético, al contragolpe; el Real Madrid, con más responsabilidad, pero sólo con amagos sobre el área de Courtois, en la que reapareció a la hora de juego, con un empalme de Benzema y un cabezazo de Bale, despejados por el portero.

En esos parámetros se movieron los últimos minutos, en los que un error defensivo del Atlético, en un mal control de Mario Suárez, dio vida al Real Madrid. Ahí estaba Cristiano Ronaldo. No perdona el atacante portugués, que transformó el 2-2 para sostener a su equipo en el liderato de la clasificación y frustrar la remontada local.