Se fue con una sombra de duda. Tras su renuncia como presidente de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), Ricardo Teixeira dejó el organismo en tela de juicio por los casos de corrupción que le imputan al todavía miembro del Comité Ejecutivo de FIFA. Pero no se fue uno de dudosa reputación para que entrara otro. El sucesor de Teixeira es José María Marín, mejor conocido como «el ladrón de medallas».

¿Recuerdan el famoso episodio donde un dirigente brasileño se guardó una medalla en su pantalón y dejó sin presea a un joven jugador? Bueno, pues ese dirigente es el nuevo presidente de la CBF. En su presentación oficial del nuevo cargo, Marín olvidó el pasaje del hurto, al cual calificó como un «regalo», para hablar sobre el legado de buen trabajo y «honestidad» que le dejó Teixeira.

«Su administración fue un ejemplo a seguir», dijo Marin. «El fútbol brasileño es respetado en todo el mundo gracias a su trabajo», dijo Marín a la agencia AFP.

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