Tévez llegando a la Corte de Magistrados de Macclesfield
Tévez llegando a la Corte de Magistrados de Macclesfield
El internacional argentino del Manchester City, Carlos Tévez, fue condenado este miércoles a una nueva inhabilitación de seis meses para conducir y a 250 horas de trabajos comunitarios, tras admitir ante un tribunal británico que se puso al volante sin permiso y sin seguro.

El futbolista, de 29 años, deberá pagar además 1.145 libras (1.730 dólares, 1.350 euros) entre multas y costas, según la sentencia emitida en la corte de Magistrados de Macclesfield, cerca de Manchester (noroeste de Inglaterra).

«Debe usted darse cuenta de que es un modelo para miles, o incluso millones, de aficionados, pero nadie está por encima de la ley. No debería haber conducido», le dijo la magistrada Elizabeth Depares, al imponerle la condena.

La magistrada precisó a Tévez que la inhabilitación tenía efecto inmediato y que tenía un año para llevar a cabo las 250 horas de trabajos en beneficio de la comunidad.

El jugador fue detenido la tarde del 7 de marzo a la salida de un club de golf de Macclesfield, cerca de donde reside, por conducir sin permiso y sin seguro, y trasladado a una comisaría, antes de ser liberado.

Tévez ya había sido inhabilitado para conducir durante seis meses por otro tribunal el 16 de enero -aunque la sanción regía desde noviembre-, tras no haber respondido a las cartas que le envió la policía por dos infracciones de exceso de velocidad, según su defensa porque no entendió parte de su contenido en inglés.

Carlitos, que vive en el Reino Unido desde que firmó su primer contrato con el West Ham en agosto de 2006, admitió en esa ocasión que no tenía permiso de conducir británico.

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En la vista de este miércoles se dijo que el internacional, que como cualquier extranjero sólo estaba autorizado a utilizar temporalmente el permiso de su país en el Reino Unido, ha tenido dificultades para pasar la parte teórica del examen, que está en inglés.

El abogado de Tévez, Gwyn Lewis, indicó a la salida del tribunal que el futbolista había presentado su solicitud para pasar el examen de conducir y que «su intención» era convertirse en un conductor británico legítimo.