Si alguien nació para hacer corajes es el Tuca Ferreti. Para el espectador son todo un deleite sus berrinches, no así para sus jugadores y para él mismo. Tocamos madera pero no vaya a dar al hospital un día de estos y más ahora que dos de sus muchachos le han resultado un dolor de cabeza.

Las constantes lesiones y expulsiones de David Toledo y Jorge Torres Nilo nomás no lo ayudan en armar un cuadro titular estable. A estos futbolistas se les da aquello de tropezar dos o cuantas veces sea con la misma piedra: reaparecen, se lesionan, son expulsados, regresan y así hasta el fin de los siglos.

Tal situación no tiene nada contento a Ferreti, quien ya de por sí se aventó al ruedo con un equipo peleándose el descenso, y ahora con más broncas pues no estaría mal que fuera al médico para una revisión. O ya de perdida que le den una aspirinita.

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