Uruguay lanzó un sello para impulsar la campaña que busca que este país austral, junto a Argentina y Paraguay, acoja el Mundial de 2030, en conmemoración de los 100 años del primer campeonato de ese tipo, que tuvo como sede el Estadio Centenario de Montevideo.

“Es parte de estas acciones que se están haciendo para posicionar este Mundial organizado por Argentina, Paraguay y Uruguay rumbo a 2030”, aseguró a la prensa la ministra de Turismo, Liliam Kechichian, quien participó en el descubrimiento del sello.

También estuvo presente el viceministro, Benjamín Liberoff, así como autoridades de la agencia de promoción de inversiones y exportaciones Uruguay XXI, del Correo Uruguayo y de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).

El sello presentado lleva la frase: “2030 Juntos”, así como una alusión a los tres países que participan y a los 100 años del aniversario de 1930.

En octubre de 2017 el presidente de Argentina, Mauricio Macri; el de Paraguay, Horacio Cartes, y el de Uruguay, Tabaré Vázquez, presentaron en Buenos Aires ante su homónimo de la FIFA, el ítalo-suizo Gianni Infantino, la candidatura conjunta para organizar el Mundial de 2030.

Desde ese momento, representantes de los tres países han mantenido reuniones de trabajo en las que han avanzando sobre la estrategia de promoción de la candidatura, como la creación de un logo y vídeos promocionales.

Para el turismo, Kechichian aseguró que la organización de un Mundial es algo “extraordinario” para el impulso de esa actividad.

“Lo que el fútbol como Marca País nos ha dado es incalculable. Después del Mundial de Sudáfrica 2010 la búsqueda en Google de Uruguay creció casi 3.000 %”, detalló Kechichian, quien agregó que también aumentaron las búsquedas de Diego Forlán, que se erigió como el mejor jugador de ese torneo.

Lee también   Forlán inconforme con el fichaje del Kun

De esta manera, la titular del Ministerio de Turismo destacó que el fútbol es un “aliado extraordinario del posicionamiento de Uruguay en el mundo”.

Por su parte, Liberoff aseguró que la organización de un Mundial “no es una discusión en sí misma”, sino que el debate se debería centrar en cómo será el país en 2030.

“La discusión es en qué país queremos vivir en 2030 para merecernos ser la sede de un campeonato mundial, en este caso, compartida con los países de la región (…). Nos merecemos soñar en un Mundial porque hemos trabajado para que esto pueda salir adelante”, concluyó.