Foto: Mexsport

Tras seis meses de inactividad y de despreciar ofertas del futbol mexicano por la inseguridad que aqueja al país, a Guillermo Franco le ha vuelto a sonreír el futbol. Siendo el dueño de su carta, al portón de su casa le llegó una oferta proveniente de Liniers firmada por Vélez Sarfield. Por supuesto, y din rodeos, El Guille aceptó de primera intención.

Pese a su veteranía, su nacionalidad mexicana y sus seis meses perdidos, Franco no tiene en mente retirarse y el acuerdo con Vélez le ha dado un giro rotundo a su oscuro porvenir desde la eliminación de México en Sudáfrica 2010.

Tras su paso por el West Ham, su último equipo antes de la Copa del Mundo, y un fracaso en las negociaciones con clubes de Brasil, Turquía, Francia, Argentina y México, las cuales decía tener a principios del semestre pasado, el delantero se incorporará a los trabajos veraniegos bajo las órdenes de su nuevo DT, Ricardo Gareca.

Aunque en su momento un regreso a Monterrey se especuló como posible destino, el propio futbolista descartó la posibilidad al no sentirse seguro en la ciudad, aunque mencionó que aún tiene en mente retirarse en ese club.

Según información de la agencia informativa Notimex, su transacción no costó por lo que Vélez se decantó por el mexicoargentino, pues la primera opción de Gareca para reforzar el ataque del Fortín, el colombiano Dayro Moreno, costaba cinco millones de euros.

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