Foto: Adrián Macías | Mexsport

Los Xoloitzcuintles salieron con ventaja del Puerto de Veracruz al ganarle 0-2 a unos Tiburones desordenados y poco amables con la pelota. Tijuana se agrupó y en honor al futbol-resultado, triunfó mediante la contundencia de sus escasos ataques.

  • Veracruz
  • 2Tijuana
Tiburones: Adriano; Mascorro, García (Loquito García 63’), Macaluso, Hugo García (Haber Ruiz 65’); Jorge Hernández, Ahumada, Rojas, Ever Guzmán; Leyva, Romero (Bravo 56’). DT Carlos Turrubiates


Xoloitzcuintles: Zermeño; Núñez, Gandolfi (Ruiz 83’), Almazán, Ábrego; Gerardo Galindo, Gutiérrez, Mora (Yacuzzi 79’), Corona (Gastón 61’); Orozco, Gerk. DT Joaquín del Olmo
Goles: 0-1 Gerk (35’), 0-2 Gandolfi (38’)
Árbitro: Israel Perea. Expulsó por doble amarilla al local Macaluso (66’) y al visitante Núñez (87’)
Incidencias: Partido de la Gran Final de la Liga de Asenso. Estadio Luis Pirata Fuente

Los goles cayeron en la primera parte dentro de una oleada de desconcierto local. Los argentinos Gerk y Gandolfi, al 35′ y 38′, respectivamente, se encargaron de meter la pelota y otorgarle una tranquilidad de grandes proporciones a los norteños de cara a la vuelta.

Trascendió poco el ambiente previo al juego que se vivía en la tribuna y los alrededores del Pirata Fuente. Esperanzas en sinfonía, derrochaban pasión ávida de una victoria jarocha. Pero no. Del Olmo le comió el mandado a Turrubiates en el duelo estratégico y por más que intentó la escuadra local, nula creatividad al frente evidenció.

No había conexión y las individualidades estuvieron también erráticas. Nombres conocidos en Primera División, como Ever Guzmán, Jorge Hernández, Leyva, Mauricio Romero fueron detenidos por el cerrojo de Gerry Galindo, Gandolfi o Gilberto Mora… nadie de los rojos pudo echarse al hombro a sus Tiburones y menos en el segundo lapso, con la expulsión de Macaluso al 66′. Fue la estocada final que le puso el cierre al cotejo.

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No obstante esa desesperación tácita de los escualos, con alma y hambre de gloria se fueron encima los minutos finales. Izquierda, derecha, centro. Caían balones al área de Zermeño pero sin peligro real. Sólo tuvo que emplearse un par de llegadas, que tampoco representaron el alarido del público, apagado entre la impotencia y el odio al árbitro, bastante inconsistente en su labor.

Al final, para redondear las tarjetas del central, Núñez se hizo expulsar. Estarán así en igualdad de condiciones, hombre por hombre y ojo por ojo en Tijuana, pero esa loza de dos tantos y el hervidero de la cancha sintética del estadio Caliente a las tres de la tarde, anuncian desde ya la improbable remontada del Veracruz.