Después de la eliminación del mundial de clubes este domingo ante el Kashiwa Reysol, los jugadores del Monterrey entraron ya al campo de la reflexión y lamentan haber quedado fuera de un torneo en el cual tenían puestas todas sus ilusiones. Los futbolistas Rayados consideraron que la eliminación fue dolorosa por la manera en que se dio, y porque pudieron haber ganado el partido de haber acertado sobre todo en la primera mitad.

«Estoy muy triste», dijo con apenas un hilo de voz y al borde de las lágrimas Humberto Suazo. «Es una decepción grande, pero en el fútbol las cosas son así», apuntó el delantero.

El jugador chileno estimó que los Rayados del Monterrey habían pagado cara su inactividad de las últimas semanas, en las que no habían tenido partidos por su eliminación prematura en el torneo de Apertura, del que quedaron fuera de la liguilla.

«Ha costado recuperarse de ese tiempo sin partidos. Creo que pasó factura», señaló un decepcionado Chupete Suazo.

También quedó muy serio y con cara de gran decepción otro de los hombres claves del equipo, el argentino César Chelito Delgado, ex del Lyon francés.

«Nos da mucha bronca. Es un mal resultado y no hemos podido planificar bien para llegar en el mejor estado. Sabíamos que iba a ser difícil», comentó.

Más optimista estuvo otro de los jugadores extranjeros del equipo, el ecuatoriano Walter Ayoví, quien consideró que hay motivos para el optimismo porque la actitud fue muy buena y fueron sólo los penales, una ‘lotería’, los que decidieron la victoria del campeón de la J-League.

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«En los penales puede suceder cualquier cosa y así fue. Ha sido una buena experiencia y el equipo hizo cosas interesantes. El partido fue muy difícil, no pudimos sacarlo adelante y ahora nos toca trabajar y recuperarnos para el próximo compromiso», comentó el sudamericano.

Entre los jugadores mexicanos de los Rayados, dos hombres fueron protagonistas a su pesar, el arquero Jonathan Orozco y el capitán Lucho Pérez, los que fallaron los penales que terminaron eliminando a su equipo.

«El penal fue asignado, no lo elegí yo, pero sí estaba de acuerdo y confiado. Estoy tranquilo. Son cosas que pasan, a veces el balón da en el palo y se mete, y otras da en el palo y para afuera, como en esta ocasión», señaló Orozco.

«Estoy triste porque queríamos llegar más lejos», señaló con los ojos humedecidos Luis Pérez, que disputaba su segundo Mundial de Clubes tras el que jugó a los 18 años con el Necaxa en 2000.

El Monterrey continuará concentrado en Nagoya, ahora para preparar el partido por el quinto puesto, que lo enfrentará el miércoles en Toyota al Esperance Sportive de Túnez, el otro derrotado de los cuartos, en su caso por el Al Sadd catarí (2-1).