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Llegó la fecha FIFA con malas noticias para el Real Madrid luego de conocerse la lesión del mediocampista alemán Toni Kroos, quien por una fractura-avulsión de la base del quinto metatarsiano del pie derecho, no podrá jugar con su selección ni con el conjunto merengue para el próximo derbi ante el Atlético Madrid.

Lo que parecía ser una zona que se encontraba en recuperación, con el regreso de Luka Modric contra el Leganés, ahora es un dolor de cabeza para Zinedine Zidane, quien sin Kroos y probablemente sin Casemiro, deberá armar un mediocampo casi perfecto para jugar contra el siempre duro cuadro colchonero.

Y es que desde que Zizou llegó al Madrid, el medio ha sido un tema. Encontrarle lugar a Modric, Kroos, James, Isco, Casemiro, Asensio, en su momento Lucas Silva o Illarramendi, en un equipo que juega con tres delanteros de poco retroceso, es toda una tarea.

Contar con tres futbolistas de élite en ataque y con cartel de inamovibles termina siendo una presión para el entrenador. El medio del campo queda limitado a tres personas para conformar un 4-3-3 que debe buscar el mayor equilibrio posible, porque de lo contrario, los resultados no son buenos. Rafa Benítez lo supo cuando tomó el banquillo merengue, pero traicionó su propio pensamiento y pagó con el despido. Detrás de él, Zidane entendió el mensaje y nada más llegar al club como DT, prescindió de James y le dio protagonismo a Casemiro.

El cambio lo llevó a pelear en la Liga y a ganar la Champions League. Quedó bendita la conformación del medio. Nadie discutiría la decisión de juntar a Kroos, Modric y Casemiro. Nadie excepto las lesiones.

Primero fue Modric el tocado, ya que lleva tiempo arrastrando diferentes dolencias físicas. Luego, Casemiro, el obrero de la mitad, quien demostró su verdadero valor para el equipo, irónicamente, siempre que no estuvo presente. De todos, Kroos se mantuvo intocable hasta este día. Con su baja, se presenta el problema para Zinedine Zidane: ¿A quién poner en ese lugar para enfrentar el Derbi de Madrid?

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Kroos, descartado. Casemiro, difícil y Sergio Ramos, probable.

Luka Modric, para fortuna de Zidane, ha vuelto a los campos de juego y de hecho se fue con su selección, lo cual invita a pensar que jugará ante el Atlético el próximo 18. Entonces, quedan dos vacantes en el centro: el puesto de Casemiro y el de Kroos.

Las opciones son variadas. Por supuesto que sí. El cambio de nombres es inevitable, dándole entrada a Kovacic, James, Isco o el propio Asensio. El tema será si cambiar el esquema o arriesgarse a adaptar futbolistas de otras características a las funciones del brasileño y el alemán.

La salida rápida del Atlético en contragolpes necesitará tener un escudero en el medio madridista. Esa función la cumplió Casemiro. Ahora sin él queda huérfano el espacio. Algunos piensan en Sergio Ramos para tomar el lugar, un jugador de buen manejo del balón y con suficiente experiencia como lateral y central. El problema del capitán es que viene saliendo de una lesión y aún no es segura su presencia en el partido, aunque ya está en la última etapa de recuperación.

Después, parece casi imposible pensar que se dará el caso de subir a un jugador de la cantera, por lo que otro defensor se aproxima: Nacho Fernández. Con él, Zidane podría delegar la parte ofensiva en Modric y Kovacic, James o Isco, mientras que de dar equilibrio se encargaría un defensor reconvertido a contención.

El 4-3-3, por otra parte, podría quedar de lado si el entrenador opta por un 4-2-3-1 en el que Modric sea acompañado por Kovacic y por delante de ellos juegue James con CR7 y Bale como extremos por las bandas. Será una decisión difícil para Zidane, un hombre que supo tratar bien la pelota, pero que ahora como líder de orquesta aprecia más las labores defensivas.

Cambiar de esquema o mantenerlo. Modificar los nombres y tomar el riesgo de la adaptación a los puestos. Forzar la recuperación de Casemiro. Probar con un defensor como volante central. Estas variantes darán vueltas en la cabeza del francés, quien se enfrenta a un reto mayúsculo: armar el medio para el Derbi.