Todos tenemos héroes de pequeño. Para los que estamos más involucrados en el mundo de la redonda, nuestros héroes no poseen superpoderes ni vuelan por los cielos, sino que simplemente hacen magia con los pies. Cesc Fábregas puede ser el ídolo de muchos actualmente pero él alguna vez también estuvo en nuestros zapatos y tuvo a ese jugador que lo hacía delirar con sus jugadas. Su nombre era Zinedine Zidane.

El catalán confesó para So Foot que «siempre ha sido un fan de Zidane y que su cuarto estaba repleto de posters del francés». (Este es el momento en que varios de ustedes piensan «Yo también los tengo»)

«Había algo especial con él que demostraba mucha clase. Si bien no parecía el jugador más rápido de todos, siempre ganaba las bolas porque sabía estar en el lugar y el tiempo adecuado» añadió el ex capitán de los Gunners.

A pesar de crecer en un entorno barcelonista, Fábregas siempre observaba a Zidane y recuerda con anhelo su elasticidad y técnica.

«Todavía recuerdo sus grandes controles cuando jugaba para el Real Madrid. Cuando le mandaban un cambio de juego alargado que parecía imposible de controlar, de alguna manera lograba extender su pierna casi dos metros y controlar el balón en el aire» reflexionaba Fábregas.

¿Cuántos de ustedes se unen al club de Cesc?

Lee también   Valdano y la revolución "guardiolística"