A diez años del segundo Mundial sub-17 de México: Una generación fracasada

Hace justito diez años, un 10 de julio de 2011, en el Estadio Azteca se celebraba con júbilo especial. México venció en la final a Uruguay, 2-0 y quedó campeón del Mundial FIFA Sub-17 que se organizó con mucho cariño en el país.

Antonio “Pollo” Briseño, capitán del equipo, marcó el primer gol y Giovanni Casillas, le dio al Tri el segundo título mundial de la categoría, seis años después de lograrlo por primera vez en 2005.

Las sensaciones para el último juego eran de absoluta euforia y triunfalismo, tras un toma y dame con Alemania, que iba hasta los últimos minutos 2-2, con goles de Julio “La Momia” Gómez y Jonathan Espericueta, con gol olímpíco, tras ir abajo. Pero, “La Momia”, aún con la cabeza vendada por un choque de cráneos con un alemán que permitió entrar el gol anterior directo desde el córner, al 89 decretó el pase a la final con una chilena.

Momentos imborrables en el tiempo. Épica, entrega, pundonor, magia. Una generación que regaló un Mundial a su propio país. Héroes que no son olvidados. Estos “niños de oro” dirigidos por el Raúl “Potro” Gutiérrez.

Sin embargo, 10 años después, a pesar de todo lo prometedor que parecía la adolescencia de esos chicos, la carrera de todos no llevó ese ritmo deseado, no fue fulgurante. Al menos los campeones de 2005 dieron nombres que suenan, como Carlos Vela o Gio Dos Santos. Claro, en esta categoría muy poco sobreviven rumbo a la idolatría absoluta, pero esta camada, en ese aspecto se besó con el fracaso.

Rumbos mal conducidos

Empecemos por los arqueros. El recordado Richard Sánchez, pasó por Dallas, Tigres y Tampico Madero. Actualmente es portero del North Texas SC de la USL Mientras que José González, ex Tuzos, en 2020 formó parte del Club Veracruzano de Fútbol en la LBM. Dilan Nicoletti se diluyó en el fútbol sudamericano, entre Argentina y Colombia.

La defensa. Aún se le ve por ahí, más por su coraje que por su técnica el capitán “Pollo” Briseño. Fichado por un dinero que lo valía en su momento con Tigres, hoy el zaguero es suplente con las Chivas. La gente aprecia su carácter. Su compañero en el centro de la zaga, Carlos Guzmán, víctima reciente de lesiones, se enroló Atlético Morelia para este semestre.

El lateral Francisco Flores deambuló por México: Chivas, Pachuca, Coras Tepic, Atlante, Tlaxcala, Veracruz y Atlético Capitalino FC. Jugó el premundial de Futsal con la selección mexicana. Su par por la izquierda, Jorge Luis Caballero, actualmente juega con Atlético Reynosa de la Serie A de México tras intentarlo e intentarlo con Monterrey.

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Magia desperdiciada

El mediocampo y el ataque, zona de prometedores que no se llegaron a sentar con la élite. Empecemos por Jonathan Aspiricueta. El balón de plata de la competencia estuvo en las filas del Villareal B. De vuelta en México se desenvolvió en San Luis, Puebla, Atlético Veracruz y hoy está con el Deportivo Orizaba de la UPSL-MX.

El otro gran jugador a seguir, el volante con mucha creatividad, Julio “La Momia” Gómez. El balón de oro del mundial pasó por Pachuca, luego por Chivas, Correcaminos, Cafetaleros, Jaguares, Coras Tepic, Zacatepec, Cruz Azul Hidalgo, Loros y el fallido San José de la LBM en el que perdió mucho dinero por deudas. El fútbol fue ingrato con el héroe de inolvidable chilena, del cual se rumoró que estaba a principios de año en labores de albañilería en EE.UU.

Al 10 del equipo, Arturo “Ponchito” González es de los mejorcitos a los que le ha ido. Debutó en 2012 con Atlas. Con los rojinegros se mantuvo hasta 2016 cuando salió a Monterrey, equipo donde aún juega. Con Rayados conquistaría el Apertura 2019. Kevin Escamilla es otro que pudo “pegar” en el profesional y hoy es regular con Querétaro.

Carlos Fierro, balón de bronce de la competición, salió cedido a Gallos en 2016 durante un año para regresar y coronarse con Guadalajara. El delantero pasó por Cruz Azul y Monarcas antes de emigrar a la MLS con San José Earthquakes. Su compañero en el ataque, Marco Bueno, se paseó por el escenario local con Chivas, Rayados, y por el exterior en equipos exóticos como Everton de Chile, Helsinki, Oriente Petrolero (Bolivia), Andijon (Uzbekistán) y Comunicaciones de Guatemala, su actual club.

Otros elementos como Luis Solorio (Tapatío, Zacatepec y Cafetaleros), Fabián Guzmán (Alacranes, Gavilanes y Tecos), Felipe Sifuentes (hoy en Real Zamora), Giovanni Casillas (Barracudas de Acapulco) y Daniel Hernández (Jaguares Jalisco), tuvieron una carrera pobre.

José Tostado (se dice que incluso estuvo vinculado con el narcotráfico), Marcelo García (jugó fútbol amateur en EE. UU.) y Enrique Flores ya están retirados de la actividad.
¿Falta de proyectos? ¿No se les hizo seguimiento? ¿El fútbol mexicano abandona a sus héroes? ¿Eran más altas las expectativas que la realidad? En las retinas del aficionado quedaron las tardes de gloria más allá de la desazón que vive cada uno de ellos por estos días. Todos merecieron un mejor destino.