Bajo el calor abrasador del verano en la Toscana y desde antes que los Medici fueran amos y señores de aquella región italiana en tiempos del Renacimiento, cada vez que el calendario gregoriano marca el 24 de junio, se reúnen en Piazza Sante Croce los 4 barrios que conforman Florencia para que den comienzo los juegos del giuoco del calcio fiorentino, o bien el Calcio Storico.

La ciudad que respira historia en cada ladrillo se divide en 4 colores, cada uno para cada barrio el cual a su vez representa a la iglesia del lugar. Asi pues tenemos al equipo blanco de Santo Spirito, a los verdes de San Giovanni, el equipo rojo de Santa Maria Novella y a los azules de Santa Croce. El dia del juego, una legión de 27 jugadores conocidos como Calciati se reúne en la arena-cancha para comenzar las hostilidades en el encuentro que dura 50 minutos. No están permitidas las sustituciones durante el encuentro, así que, si alguien se lesiona, se queda en la arena, tampoco están permitidos Calciati que no sean nacidos en Florencia o que no tengan al menos viviendo 10 años en la ciudad si es que son foráneos. El juego es simple, la bola es lanzada al centro del campo al inicio del juego y cada equipo tiene que llegar al lado de su oponente y lanzar la bola a la cerca al final de la cancha. Cuatro Datori indietro (porteros), 3 Datori innanzi (defensas), 5 Sconciatori (mediocampistas) y 15 Corridori (delanteros) forman la estrategia. En el centro de la valla del equipo se monta una tienda de campaña donde estarán el capitán de la escuadra y el portador del estandarte, ellos no participan activamente en el juego pero sirven para cambiar la estrategia si es necesario, o para calmar peleas cuando los ánimos se estén calentando de más.

Se da un punto por cada gol, o caccia que es cuando el balón pasa la cerca contraria y se cambian de lado los equipos, pero si se falla el tiro o es bloqueado el equipo contrario recibe medio punto.

¿Las reglas? Se puede taclear, golpear, usar técnicas varias de pelea como boxeo o MMA con el fin de evitar que el oponente llegue al lado contrario. No está permitido, sin embargo, que dos jugadores o mas del mismo equipo ataquen a uno solo del equipo contrario, ni golpear a un oponente que se encuentre en el suelo, ni dar golpes por la espalda.

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No ha habido perdidas que lamentar en tiempos modernos, más que Calciati hospitalizados por alrededor de un mes, pero el ayuntamiento de Florencia ha prohibido desde 2007 que participen ex convictos debido a episodios de violencia desmedida que se presentaron en ese año.

Los orígenes se remontan a la época romana donde los legionarios practicaban el Harpastum para que siempre estuvieran en forma en tiempos de paz. Básicamente el juego consistía en delimitar un rectángulo con cuerdas con dos equipos de 4 a 6 integrantes donde debían pasar una estafeta al lado contrario utilizando toda la violencia posible, la única regla era no matar a algún oponente. Ya en el Renacimiento el Calcio Storico con las reglas actuales que datan de 1580 solo era jugado por la aristocracia donde incluso los papas Clemente VII, Leon XI y Urbano VIII participaron en algunos encuentros, para ser prohibido durante 2 siglos y ser revivido en el siglo XX por Benito Mussolini.

El domingo de Pascua se hace el sorteo para las semifinales que se celebran los primeros días de junio para que el dia 24, cuando es el dia de San Juan Bautista el santo patrono de Florencia se juegue la final, siempre a las 5 de la tarde. En la edición de 2017 llegaron al juego final los Blancos de Santo Spirito y los Rojos de Santa Maria Novella, los Rossi no han alcanzado la gloria desde 2008 mientras que los albos son los campeones vigentes. Despues de 40 minutos de un juego lento debido principalmente al sofocante calor, se tuvieron unos últimos 10 minutos de alarido donde los Blancos viniendo de atrás se alzaron con la victoria obteniendo el premio que no ha cambiado desde cientos de años: Un ternero de raza Chianina y claro, el honor y la gloria del vencedor, coronada por celebraciones en bares y restaurantes a la orilla del rio Arno, fuegos artificiales y varios eventos culturales con gente vestida al estilo renacentista.

Al finalizar las celebraciones, los 4 barrios bien saben que son rivales pero no enemigos y asi que la próxima reunión será en el Artemio Franchi para apoyar a la Fiorentina de sus amores, el violeta que amalgama los 4 colores de los barrios de la ciudad que hicieron suya Da Vinci, Miguel Angel y Boticelli.

 

 

Fotos: The Guardian