Colo Colo, el grande que espera renacer de una crisis

 

Colo Colo se salvó por los pelos del descenso. Entre semana, el cuadro más ganador y más popular de Chile, el único de ese país en levantar una Libertadores, padeció en un play off de descenso y gracias a un triunfo pírrico de 1-0 sobre Universidad de Concepción, estará en primera división al menos un año más.

Como toda gran crisis deportiva, tuvo su origen en las oficinas. Aníbal Mosa (presidente), Harold Mayne-Nicholls (directivo) y Marcelo Espina (gerente deportivo) son señalados como los principales culpables.

Espina fue gerente deportivo hasta finalizar el año pasado. Venía de la gestión anterior y muchos le acusan de dividir la directiva en dos. Recordemos, que hace unos años, Colo Colo cayó en una profunda crisis económica y una corporación de nombre Blanco y Negro tomo las riendas del club.

Se dice que Espina y Mosa tuvieron diferencias notables. Cuando la crisis era insostenible, Espina renunció terminando 2020. No fue aceptada, volvió a los días y finalmente terminó capitulando antes del partido ante Universidad de Concepción.

Desde mediados del año pasado, crisis social de Chile y Coronavirus aparte, Colo Colo tenía gastos desmedidos. La plantilla superaba los 850 mil dólares de gasto mensuales y el precio más alto que se pagó por un jugador fue por el argentino Nicolás Blandi, quien llegó por US$ 1,2 millones y un sueldo de US$ 60 mil, además de otras variables. De los refuerzos que han llearon durante la era de Espina, la mayoría no logró consolidarse. Es más, algunos como Lucas Barrios y Damián Pérez terminaron rescindiendo a los pocos meses. Mientras que, en el caso de los técnicos anteriores a Gustavo Quintero, quien salvó al equió, ninguno pudo quedarse. A Héctor Tapia no se le renovó el contrato y a Mario Salas lo despidieron anticipadamente, lo que generó un desembolso de 400.000 mil dólares más.

Mosa y Espina, los señalados de la crisis

Un descalabro

Hay una desorganización, ya que no se están tomando decisiones adecuadas en términos económicos ni deportivos. No se armó un equipo con el que uno tuviera expectativas. Al contrario, no tiene jerarquía y hay jugadores que les pesa la camiseta. Muchos no han podido asumir la presión y no hay liderazgo en el plantel”, opinó el histórico jugador Fernando Astengo.

Yo apunto a Mosa y a Mayne-Nicholls por su soberbia. Fueron capaces de parar a los jugadores y dejarlos sin entrenar por plata (en una recordada disputa con los jugadores). El club no puede estar en manos de una persona que toma decisiones tan afiebradas (Mosa). No hay un proyecto, no hay nada. A Harold yo lo sacaría, hay un oportunismo tremendo de su parte. Su único interés por estar ahí es volver a posicionarse en el fútbol a costa de Colo Colo, hace meses se estaba ofreciendo al enemigo ( U. de Chile)”, recordaba el conocido animado Leo Caprile.

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La disputa a que se refiere Caprile fue en mayo del 2020. La sociedad Blanco y Negro ofreció, por tema pandemia, recortar sueldos a la mitad. No hubo acuerdos con el grupo, encabezado por Esteban Paredes (ex Pachuca, Queretaro y Atlante) y se paralizaron los entrenamientos y trabajos. Al final hubo acuerdo, pero desde ese entonces hasta hoy ocurrió la peor decisión: se dieron bonos y arreglos con algunos jugadores y con otros no.

En lo deportivo, el estallido viene por un promedio que perjudico a Colo Colo. Por crisis social de Chile en 2019, se paralizó Liga sin descensos. La temporada actual creó un sistema de promedios entre las 2 temporadas. El formato dejó tocado a varios ‘grandes’, frágiles por su curso previo y que han sufrieron para salvarse. El acérrimo rival del “Cacique”, Universidad de Chile, también estuvo comprometido, pero al final entró en Libertadores.

Los jugadores no respondieron a las expectativas y aunque el cierre de la campaña no fue malo, ya cargaban una cruz muy pesada. Tuvieron que definirlo en un partido de play off para no descender.

En su momento, se pronunciaron históricos como Iván Zamorano: «Hay que luchar hasta el final y no mostrar el miedo de últimos partidos” o Arturo Vidal: «El fútbol chileno se acaba si Colo Colo se va a la B».

Lo que viene

Fueron virales las amenazas de muerte del sector radical de la Garra Blanca, barra del Colo Colo. También se repartieron volantes amenazantes a Universidad de Concepción. Sin embargo, la mayoría de hinchas salió a la calle a mostrar apoyo en las horas fatídicas.

Esa tensión sigue presente. Desde la base de datos de socios del club se envió un correo a los socios abonados del club (30.000 personas) donde se criticaba la gestión de Mosa y se le pedía dar un paso al costado.

La directiva hizo un movimiento interesante, cortó a los últimos ídolos del club: Esteban Paredes, Matías Fernández y Julio Barroso. El talentoso Jorge Valdivia también terminó contrato más otros jugadores como Juan Manuel Insaurralde, Pablo Mouche y Nicolás Blandi, del que mencionamos arriba, cuyo pago es histórico, pero no rindió nada.

Parece un año de transición en Colo Colo. Primero, en el saneamiento económico. Quedará ver si podrá lograr estar saludable en lo gerencial y deportivo.