Por fin el nuevo entrenador de la selección mexicana, Gerardo Martino, pudo dirigir dos juegos de forma oficial como nuevo responsable del tricolor. Son apenas dos juegos como responsable del banquillo, pero aún así, ya podemos sacar algunas conclusiones de cómo será la gestión del tata al frente de la selección y sobre todo, que jugadores son lo que serán la piedra angular del proceso.

Jugadores que aún no están para selección.

Hay tres nombres específicos que mostraron que aún les falta para poder vestir decentemente la casaca nacional: Raúl Gudiño, Diego Lainez y Roberto Alvarado son jugadores con gran talento pero que deben terminar su proceso de maduración antes de cargar en sus espaldas ser los responsables de la nueva generación del tri.

Jugadores que ya no están para selección.

Miguel Layún y Andrés Guardado son jugadores que tienen una gran trayectoria en el cuadro nacional, pero son jugadores que han demostrado que su ciclo con la selección ya llegó a su fin; esta situación es más evidente en el caso de Layún, pues Guardado es un fuerte apoyo fuera de la cancha, pero el defensa ya no apoya ni en ese aspecto.

El Tata manejará un estilo directo.

El caso de Jesús Corona fue la primera prueba de cómo se manejarán los asuntos extracancha de la selección y el Tata respondió de la mejor forma posible; habrá que ver si el técnico argentino se maneja en esa línea o si las presiones de la selección lo hacen tomar un rumbo diferente.

México tiene buenos delanteros.

Tres de los jugadores que mostraron buenas cosas en estos dos partidos fueron Jiménez, Lozano y Chicharito, tres jugadores que vienen a más en sus clubes de Europa, lo que hace pensar que lo pueden reflejar en la selección. Si a ellos se les suman los que no estuvieron como Corona y Vela, se pueden creer que el tricolor tiene buenos jugadores  para la delantera.

Hace falta un contención.

Si bien es cierto que Edson Álvarez se ha colocado como el consentido del entrenador y fue el único que disputó los dos partidos, lo cierto es que aún no se le madera para ser el dueño de la contención nacional, una posición que es muy importante dentro del esquema del argentino y que por ahora no tiene un dueño fijo.

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Ochoa es el portero titular.

Sus buenas actuaciones en el pasado le han asegurado a Ochoa seguir siendo el titular indiscutido de la selección; ninguno de sus posibles competidores tiene el nivel o la jerarquía para quitarle el puesto de titular. Si no surge un portero que pueda sentar a Ochoa, el será el portero titular de México en el 2022.

México volverá al estilo de salir jugando desde atrás.

A pesar de que lo habían intentado los técnicos anteriores, no era su primera opción de salida; con el Tata Martino, en ambos juegos se vio la clara intención de salir jugando desde el portero, algo que no se veía en la selección mexicana desde los tiempos de Ricardo Lavolpe.

El Tata ha enamorado a los medios.

El discurso frontal y directo del entrenador argentino ha llamado la atención de varios medios, quienes se han mostrado convencidos de la elección de Martino como entrenador; habrá que ver si no pasa lo mismo que con Osorio, que a casi todos convenció a su llegada con su discurso y después terminaron matándolo.

Martino convocó demasiados jugadores.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrentó el entrenador fue que convocó a demasiados jugadores, lo que a su vez ocasionó que no todos tuvieran los minutos adecuados; jugadores como José Juan Vázquez y Víctor Guzmán han mostrado un gran nivel en el torneo de liga, pero siguen sin poder demostrar todo su talento en el Tri.

Hace falta un capitán.

Uno de los grandes pendientes que ha tenido México en los últimos años es la falta de liderazgo, algo que se acentuó tras el retiro de Rafael Márquez. Por el momento, ni Guardado, ni Layún, ni Ochoa, ni Moreno, han demostrado la suficiente capacidad como para ser el líder del equipo tricolor.