10 reflexiones sobre el Bayern campeón y la Champions pandémica

Como un halo de luz que cae del cielo, terminó esta atípica, distópica pero bien jugada Champions League. Sí, se pudo realizar, pudo mantener el nivel y coronó a un campeón indiscutible. Sí, de nuevo Europa lo vuelve a hacer.

Bayern Múnich salió campeón. Es el rey de la pandemia. Sin discusión. Ganó todos sus partidos de la Liga de Campeones y así formó un triplete, pues ya en casa tenía de nuevo la Bundesliga y la Pokal (Copa).

Un equipo que a finales de 2019 tenía tambaleando su hegemonía de la Bundesliga, que cambió de técnico, pero que estuvo bien trabajado. Aceitado, con grandes figuras sin excesivas luminarias. Un ejemplo, a lo Alemania industrial, de lo que puede dar rédito en un ambiente donde se suelta dinero sin reparos.
Tanto la Champions como el Bayern dejan lecciones para lo que vivimos y para lo que viene en este mundo y este fútbol, en esta particular situación.

1-La máquina bávara

El Bayern de Múnich es el campeón perfecto. Ningún equipo antes había ganado todos los partidos de la Liga de Campeones. Once partidos, once victorias. Pero además, los números del equipo son arrolladores y que no se habían visto.El campeón ha marcado 43 goles y sólo ha encajado ocho. Una media de casi cuatro goles por partido.

2-Lewandowski, te faltó uno

Robert Lewandowski, que ha marcado 15 goles y se ha quedado a sólo dos del récord que posee Cristiano Ronaldo, con 17 goles en una edición de la Champions. Marcó en todos los partidos que jugó, menos en la final. Y aparte, es el único en la historia en ser máximo goleador en Champions, Bundesliga y Pokal (Copa). Una verdadera locura.

3-Lo importante de decidir a tiempo

Directivas que priorizan el éxito sobre cualquier otra cosa han triunfado en tiempos recientes. El año pasado, Jorge Jesús entró a resolver la etapa final de Libertadores con Flamengo y triunfó. Casos en Champions como Vicente del Bosque, Roberto Di Matteo y Zinedine Zidane son parecidos al de Hansi Flick.

4-Desatar a Müller

Thomas es un jugador ofensivo extraño. En algún momento de la vida lo hemos visto de “9”, en otras de extremo. Guardiola quiso hacer de él una especie de De Bruyne teutón, pero, no le simpatizaba mucho. Ancelotti y Kovac, en tres años lo colocaron en la banda derecha. Flick, amoldó un 4-2-3-1 para que jugara atrás del atacante, se sintiera libre para crear. “Para sobresalir necesito estar en mi posición correcta, que es detrás del punta, en un equipo ya estructurado y ordenado”, dijo en una entrevista reciente.

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5-El “nuevo fútbol”

Más allá de las “lecciones morales” que algunos cuelgan en redes sociales diciendo que el dinero (PSG) no compra la felicidad (como si el Bayern fuera un indigente), hay que hablar de fútbol. Sí, Bayern fue más equipo, más colectivo. Cada cual, cumpliendo una función. Haciendo pases verticales. La posesión no es prioridad y la presión al rival debe hacer sí o sí. El equilibrio ya no es algo que interese en exceso a los técnicos. Hay que atacar a los espacios.

6-Ir hasta el final con la suya

Antes de la pandemia, Kimmich, era uno de los centrocampistas más elogiados de Europa. Sin embargo, para la burbuja en Lisboa, se lesionó Pavard y Kimmich resultó un formidable lateral derecho. Cosa interesante de Flick, que manda a sus laterales a presionar a laterales rivales y Kimmich, en muchas situaciones de partido, hace recorrido interior. De resto, salvo el ingreso de Coman, el engranaje funcionó igual. Mérito también al trabajo realizado por Thiago Alcantará y Goretzka, quienes convencieron al DT de no moverlos.

7-Burbuja exitosa

Hay que reconocerlo: los planes de burbuja propuestos por la UEFA corrieron de maravilla, sin sobresaltos. Tanto en Lisboa, epicentro de la Champions como en Alemania se llevaron definiciones de alto nivel, sin quejas. La UEFA, modélica en temas de negocios y espectáculo, se anota otro gol.

8-La profundidad triunfó

Bayern tiene reemplazos que mantienen su fluidez de rodillo y eso salió a relucir tras la pandemia con el tema de los cinco cambios. Y en la versión Champions, salió a relucir para machacar partidos. Vinieron en alto nivel desde el banco y con frecuencia Countinho, Tolisso o Coman.

9-PSG, siga intentando

Aunque esta versión de PSG pudo haber enterrado el mote de “pechos fríos” por sacar eliminatorias de abajo y aunque tuvo un primer tiempo bueno contra el Bayern (en el segundo se derrumbó), aún le sigue faltando algo para coronarse en Europa. Neymar y Mbappé, por ejemplo, perdieron el protagonismo que habían tenido días atrás. El plantel necesita más jugadores funcionales y menos fichajes rimbombantes.

10- “Súper-8” ¿Por qué no?

A hora antes de la final, el presidente de la UEFA Aleksander Ceferin, esbozó que los partidos decisivos a juego único, por lo emotivo y los altos niveles de intensidad al saber que no hay mañana, han dejado buen sabor. “Es muy interesante. Ahora dudo mucho con el calendario actual podamos hacer unos octavos de final (de esta manera), porque llevaría demasiado tiempo. Pero un formato con un partido y un sistema como el de ahora haría todo mucho más emocionante».