10 Reflexiones sobre una Súpercopa poco convincente

Esta tarde arranca la Súpercopa de España, lejos de la península ibérica y con más invitados de lo común. El evento que debía reunir al ganador de la Liga y la Copa, ahora es una especie de «Final Four» con semifinales y con subcampeones invitados. Algunos ni siquiera eso. Todo por el dinero de los petrodólares. Real Madrid, Barcelona, Valencia y Atlético de Madrid son los que están en el Medio Oriente.

Entonces, de esta manera, al cuestionado (por temas de derechos humanos) estado Saudí, se le garantizan tres partidos con lo más granado de la liga española. También, según Luis Rubiales, presidente de Real Federación Española de Fútbol, es una oportunidad de allanar caminos a través del fútbol, pues solo para este evento, a las mujeres se les permitirá entrar al estadio.

Se jugarán los tres partidos (semifinales y final) en el King Abdullah Sports City de la vibrante Jeddah. La boletería se ha agotado, pero la cantidad de socios y fanáticos fieles de los domingos no llega a los mil.

Hoy arranca con el Valencia-Real Madrid (1:00 p.m. horario de CDMX). Mañana a la misma hora, van Barcelona y Atlético de Madrid. Y el domingo, a las 12 del mediodía mexicano, la final con los ganadores.

¿Una SúperCopa de verdad?

Si bien España no es el primero en “vender” la soberanía de sus torneos oficiales, sí es el primero en hacer un “Frankestein” de uno. En la mayoría de los países y continentes, la Súpercopa la disputan dos campeones, el de Liga y el Copa (o de dos torneos continentales distintos). Acá se las ingeniaron con una especie de “Final Four”, donde van campeones y sub-campeones, para garantizar tres juegos a la sede que pague por tener en sus tierras a los mejores equipos del país.

Siempre Real Madrid y Barcelona

El formato es el siguiente: van los finalistas de la Copa del Rey, más campeón y sub-campeón de Liga. En esta ocasión van Barcelona y Atlético de Madrid (campeón y sub-campeón de Liga), más Valencia (campeón Copa del Rey) y como fue Barcelona el otro finalista, pues a la RFEF se le ocurrió el “mejor semifinalista con coeficiente histórico” para viajar a Arabia Saudí y oh, sorpresa, es el Real Madrid. Capaz si Real Madrid quedaba eliminado antes, pues encajaban al tercero de la tabla. Parece que ni merengues ni culés pueden quedar fuera de este esquema de negocios.

Formato inestable

Al principio se dijo que jugarán campeón de Liga contra subcampeón de Copa y viceversa. Pero tras el tema de que Barcelona arruinó los planes, se hizo un sorteo único en el que la RFEF prometió “respetar el cruce que fuera, cualquiera que sea”. Claro, obviamente no salió un Real Madrid-Barcelona en las semifinales.

La importancia del dinero oriental

El Calcio fue el que empezó tanteando tierras asiáticas en busca de mejores ingresos. Fue colocando Supercopa y así, eventos oficiales. España también se animó con la Súper Copa el año pasado a juego único en Marrakech y ahora, con este invento en Arabia Saudí.

Adiós verano

Con esto y con la venta del alma a precio de petrodólares se acaba la tradición de que la Súpercopa, a ida y vuelta, era el fin de la pretemporada y el inicio de la oficialidad. Era un clásico de verano que aún servía para calibrar, pero que ahora se ha mudado a suelo árabe (o al que mejor pague) en época de enero-diciembre para mitigar el calor. Parecido a Catar 2022.

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Lavar la imagen

Arabia Saudita ha sido sede de importantes eventos en los últimos meses: omo el combate de boxeo entre los pesos pesados Anthony Joshua y Andy Ruiz Jr, un amistoso entre Brasil y Argentina, el Dakar estrenándose en su desierto, la Supercopa de Italia entre Milan y Juventus. Ahora con la Súpercopa de España esperan seguir “tapando” cierta denuncias de derechos humanos, como la nula libertad que tienen las mujeres en ese país (recién celebran con júbilo que se les permita manejar) y las gravísimas lesiones a los derechos humanos, pues solo en 2019 se han ejecutado 187 prisioneros, la cifra más alta del Siglo XXI.

El moderno estadio King Abdullah

Pierde el fanático fiel

El movimiento “Aficiones Unidas”, que como su nombre lo indica, es un conjunto de seguidores del fútbol español, rechazan que se haya desnaturalizado la sede propia de este evento. Apenas 12.000 entradas fueron destinadas para aficionados socios o leales de esos equipos y por la distancia y costos, solo 1.000 pudieron hacerse efectivas. Solo 346 valientes han viajado para ‘disfrutar’ del primer título de la temporada a precio de oro: más de 3.000 euros por persona entre viaje, alojamiento, comidas y entradas. El resto fueron compradas por españoles en ese país. Un duro golpe para el que va domingo a domingo a animar a su equipo. Sin embargo, se esperan llenazos con aficionados locales.

 

Muchos resquemores

Tradicionalmente, TVE (Televisión Española) transmitía la Súpercopa. Pero ha desatado tanta polémica y es tan marcado el tema de derechos humanos que ha decidido no hacerlo. Otras televisoras no ofertaron en España por lo mismo. Movistar sí lo transmitirá, sin mayor escándalo. Debido al formato y a lo injusto, muchos patrocinantes se alejaron. Ya Rubiales, al frente de la RFEF ha cometido varios pecados con imposiciones poco consultadas.

Las mujeres entran, pero..

La RFEF exigió que estuviera permitido el acceso de mujeres al estadio, al contrario de lo que ha sucedido siempre tradicionalmente en Arabia Saudí. Rubiales usó el argumento de «este torneo servirá en el avance por los derechos de las mujeres». Sin embargo, reporteras que han viajado a cubrir el evento, han denunciado que se les ha prohibido usar la piscina de sus hoteles, por ejemplo.

Valencia protesta injusticia

El nuevo acuerdo al que llegó la RFEF fue de 120 millones de euros por celebrar el torneo durante tres ediciones en tierras árabes, lo que equivale a 40 por año. Valencia ha dicho que juega bajo protesta y que mantendrá su batalla legal por lo que considera un injusto reparto de ingresos. Al Barcelona por ser campeón de Liga le tocaron ocho millones de Euros. Al Atlético cuatro, al ser subcampeón. Pero Valencia, tres millones y el Real Madrid, que entró como «mejor semifinalista histórico y otros detalles», recibirá ocho millones. Algo realmente injusto y que ratifica el interés de tener sí o sí a los merengues y culés juntos.