En días recientes el caso del indio Gaurav Mukhi generó polémica. Un supuesto chico de 16 años, con facciones de un señor de hogar con hijos y demás, terminó al descubierto, resultando un caballero de 28 años, con doce años más. No es la primera y posiblemente no sea la última historia de adulteración de edad y documentos. La historia nos reseña muchos casos, algunos con final doloroso, otros  que se salvaron de “chiripa”. Algunos por simple avaricia, otros con la pobreza como excusa.

Sea como sea, a pesar de los diversos controles, siguen apareciendo estas estafas. Se han reducido y prevenido, sí. Pero, desde el chistoso bigote de Mukhi hasta la terrible estela que dejó el “Chirulazo”, ha ocurrido de todo en los despachos del fútbol.

 

Mukhi para nada tiene cara de niño

¿Cómo no lo van a reconocer?

Resulta increíble al verle el bigote tan perfilado y la cara de muchacho recorrido que nadie haya dudado que Gaurav Mukhi no tuviera 16 años. No hacen falta anteojos. Y pues sí, Mukhi llegó a jugar en la Superliga India, marcó un gol e incluso se llevó un premio al ser el jugador más joven en anotar. Sin embargo, no se había pasado ni por uno ni por dos añitos. El sujeto tiene 28 años. Aún en el siglo XXI se pueden hacer estas estafas. Tiene una sanción preventiva de seis meses.

 

Ni a la familia se respeta

Aunque fue en un torneo regional, la noticia trascendió por lo tétrico. En un campeonato federado de Cochabamba, Bolivia el ciudadano Luis Alberto Panozo del Arauca Prado, fue suspendido y se le abrió una investigación penal. La razón es sombría: utilizó la identidad de Nelson Panozo, su hermano que falleció a los 11 años. Luis Alberto, que contaba con 25 años en 2009, no podía participar en el torneo regional organizado por la Federación Boliviana, así que utilizó la identidad de Nelson, que de estar vivo para el campeonato, tuviera 21.

Llevaba dos años falseando documentos

Capturado “in fraganti”

El partido entre el Sport Huanta y el equipo visitante Unión Kimbiri de la Copa Perú 2018 estaba en curso cuando los policías interrumpieron para constatar la identidad de César Augusto Vásquez Montalvo, jugador del equipo visitante, que en realidad resultó ser José Anthony Larraín Contreras. Llevaron a Contreras —que venía cometiendo el delito desde hace más de dos años en distintos equipos— a la comisaría por un presunto delito de usurpación de identidad. Se espera sanción penal por reincidencia.

Nadie se salva

Un histórico de la selección ecuatoriana como Walter Ayoví también estuvo metido en líos de documentación. pertenció a la Sub 17 de 1999. El jugador tenía 19 años. Pero, jugó con el nombre de Walter Corozo Almán y se rebajó dos años. La Federación lo sancionó seis meses.

Forever young

El camerunés, hoy retirado, Toby Mimboe tiene un récord particular: Tuvo cuatro fechas de nacimiento y a medida que pasaba el tiempo, se hacía más “joven”. Nacido realmente el  30 de junio de 1964, cuando disputó su segunda Copa de Africa en 1998, apareció como nacido en 1970. Y luego, para no aparentar que ya era un treintón avanzado, cuando fichó por el Gençlerbirliği Spor Kulübü turco en 1999, tuvo un documento que le daba fecha de nacimiento en 1974. Con falsificación o no, este particular Peter Pan burló castigos y jugó en clubes de África, Sudamérica y China.

Lee también   Carlos Vela: "No disfruté el Mundial de Sudáfrica"
El colombiano acabó con 53 años de tradición

Tradición rota

Hace algunos días hablamos por acá de Rinson López.  Un jugador colombiano que se hizo pasar por ecuatoriano para entrar más fácil en el universo futbolístico de ese país. Sin embargo, su crecimiento profesional lo llevó a enrolarse en El Nacional, club que juega exclusivamente con criollos. Cuando se conoció la noticia, se fue al traste más de medio siglo de tradición. Fue sancionado por seis meses.

Salir de la pobreza

Eriberto en 2002 era un futbolista brasileño sensación en Chievo Verona. Pero, en octubre de ese año, diversas investigaciones en Italia revelaron que falsificó su nombre y fecha de nacimiento. Eriberto Silva de Conceicao, cuyo documento aparecía como nacido en 1979, era en realidad Luciano Siqueira de Oliveira, nacido en 1975. El muchacho, huérfano, dijo que su agente lo había obligado a hacer ese “cambio” para salir más rápido de la pobreza. Fue castigado por una temporada, pero al haber confesado culpa, se redujo a seis meses. También por ello evitó la cárcel.

En Corea del Sur es muy estricto el tema del servicio militar

Castigado de por vida

En Corea del Sur es muy importante y sagrado el tema del servicio militar obligatorio. No se salvan ni las estrellas de la selección nacional. Así  sucedió con Jang Hyun-Son, quien después de formar parte del equipo que estuvo en Rusia 2018 se vio envuelto en un escándalo de falsificación de documentos para evitar ir a la milicia. El castigo fue severo: suspendido de por vida de la selección nacional más 30 mil dólares de multa.

Eliminación masiva en Asia

La Confederación Asiática fue una de las primeras en usar pruebas de MRI (Magnetic resonance imaging) que via resonancia magnética dirigida a componentes óseos se puede determinar la edad de jugadores. Estos estudios y la posterior confirmación de falsificación de documentos lograron la mayor suspensión de selecciones en la historia FIFA. Para el sub-16 de 2008, Camboya, Macau, Bangladesh, Tajikistan y Bhutan fueron eliminadas en fase clasificatoria y  RPD de Corea, Tayikistán e Irak, fueron eliminadas del torneo tras haber clasificado por comprobar casos de jugadores mayores de la edad permitida. En pleno torneo final, Yemen queda fuera por adulteración de documentos de un jugador.

 

Hace 30 años ocurrió el polémico suceso que empañó al fútbol mexicano

El Cachirulazo

Posiblemente sea el caso con consecuencias más catastróficas en cuanto a falsificación de identidad en la historia. El Cachirulazo fue un sonado escándalo del fútbol  ocurrido en 1988 cuando se descubrió que la selección de fútbol sub-20 de México alineó a propósito a por lo menos a cuatro jugadores que sobrepasaban la edad reglamentaria mientras competía en las eliminatorias para clasificar a la Copa Mundial de Fútbol Juvenil de 1989. La estricta sanción que sufrieron todas las selecciones mexicanas no solo apartó a este país del Mundial sub-20; también les costó la clasificación a los Juegos Olímpicos de Seúl 88 y lo más doloroso, la ausencia de Italia 90. Nigeria ese mismo año recibió una sanción similar, con la diferencia de que los tres jugadores “falseados” sí llegaron a los Juegos Olímpicos, donde fueron descubiertos.