Ser un jugador legendario no necesariamente te lleva a ser un gran técnico. Hay figuras en el césped que al saltar al banquillo no son ni la sombra de lo que fueron como futbolistas. A propósito de la llegada de Diego Armando Maradona, un jugador de culto que ha sido un técnico bien flojito, al fútbol mexicano, repasamos varios casos a los que no se les ha dado la conducción

Clarence Seedorf

El ingenioso volante holandés, desde su retiro, no ha tenido fortuna en el banquillo. Se estrenó en 2014 con el Milan con un racha espantosa: nueve derrotas, dos empates y once triunfos. Se marchó al año siguiente al Shenzhen de la segunda división china y apenas ganó cuatro juegos de catorce. Casi baja a tercera. Con quien no pudo evitar el descenso fue con el Deportivo La Coruña: llegó en febrero de este 2018 para salvar al equipo y pasó todo lo contrario: ocho derrotas, seis empates y dos triunfos en dieciséis partidos. Hoy, aún con estos numeritos, Camerún le ha dado la oportunidad de ser su técnico.

Roberto Carlos

Se dice que Roberto Carlos, el mejor lateral izquierdo de la historia, fue quien construyó futbolísticamente el Anzhi ruso que fue noticia por ser sensación en su país y en competiciones continentales UEFA. Suleyman Kerimov, magnate daguestaní del gas y petróleo, adquirió el club y su primer fichaje fue el lateral brasileño, quien terminó siendo su consejero. Llegaron a ese equipo figuras como Samuel Etoo, Willian o Lass Diarra. En 2012, Roberto Carlos, con confianza plena, asume la dirección del equipo. El cuadro quedó a mitad de tabla, pero le dio para avanzar a la última ronda al llegar en las últimas fechas de la etapa regular el holandés Guus Hiddink . Se marchó a Turquía con el Sivasspor para la 2013-2014 y dejó buen sabor al llevar al humilde equipo al quinto lugar. Pero en diciembre de 2014 dejó al club penúltimo. Sin pena ni gloria, también estuvo en Catar y la Superliga India.

Hristo Stoichkov

Genio y leyenda del fútbol búlgaro, Balón de Oro y ganador de todo con el Barcelona, no tuvo buen rendimiento en el banquillo. Más es recordado por la polémica que por sus directrices técnicas. Entre 2004 y 2007 dirigió a la selección de su país y aunque en partidos oficiales ganó seis, empató otros seis y perdió otros tres (quince en total), nunca bastaron para ir al Mundial o la Euro. Aparte fue más recordado por pelear con árbitros y directivos que por dirigir. Luego, en abril de 2007, llegó a un Celta que estaba en llamas peleando por no descender y terminó bajando a segunda. En octubre de ese año se despidió del cuadro gallego, luego de que el rendimiento fuera pobre en los siete primeros juegos en la categoría de plata: tres triunfos un empate y siete derrotas.  En la 2009/2010, tuvo su mejor registro como entrenador  al dejar al Mamelodi Sundowns como subcampeón de Sudáfrica. Pero, sus constantes críticas a Carlos Alberto Parreira (DT de Sudáfrica, que ese año organizaba el Mundial), más llamar en público “corruptos” a las autoridades surafricanas de fútbol que ese año organizaban la Copa del Mundo, llevó a la directiva del club a romper su contrato basado en una cláusula de conducta. Después dirigió al Litex Lovech de su país, pero en dos temporadas no pasó de ser un equipo de media tabla. Desde mayo de 2013 no dirige.

Carlos “Pibe” Valderrama

Aunque no aparecerá en los registros como técnico propiamente, el melenudo colombiano si tuvo una muy desagradable experiencia desde el banquillo. En 2007 tras su retiro, entra a su querido Junior de Barranquilla como coordinador deportivo. Esto, era una antesala a ser director técnico, labor que en la práctica, la compartía con el técnico (en la planilla, al menos) Luis Grau. La verdad, es que era una dirección conjunta y le fue realmente mal al “Tiburón”: En el torneo Finalización 2007 quedaron de 13 en una liga de 18, con diez derrotas, tres empates y cinco triunfos. Lo peor no fue el resultado. La siempre correcta imagen de Valderrama, talentoso y limpio mediocampista, rara vez expulsado, fue ensuciada en la fecha en la que se quedaron sin opción para el octogonal (o cuadrangulares finales) al caer con Cúcuta. En ese juego, le sacó un billete de 50.000 pesos a Óscar Julián Ruiz, el árbitro internacional más correcto de esa época en Colombia mientras le gritaba “vendido, ladrón”. “Tuve muchos más inconvenientes que alegrías y yo soy hombre de alegrías. Ya maté mi curiosidad de ser entrenador y no es lo mío”, declaraba en una entrevista dos años después.

Ruud Gullit

El maravilloso jugador holandés prometía mucho luego de colgar las botas. Luego de ganar la FA Cup como jugador-entrenador del Chelsea en 1997, llevó al año siguiente a la final de ese evento al Newcastle, aunque en liga, los resultados no acompañaron. Estuvo años fuera del banquillo, pero  su regreso no fue bueno:  En la 2004-2005 con un Feyenoord bien armado, culmina cuarto en Holanda sin ganar ningún título. Intenta sacarse la espina en 2007 en la MLS con Los Ángeles Galaxy pero le fue terrible: ocho derrotas, cinco empates y seis triunfos. Tuvo un último intento en 2011 con el Terek Grozny, pero lo dejó en los últimos puestos tras siete derrotas, tres empates y tres míseros triunfos.

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Alan Shearer

Tras su retiro y tras aprobar las respectivas licencias que exige UEFA, el legendario perforador de redes inglés se hace cargo de las últimas ocho fechas de la temporada 2008-2009, encontrando al Newcastle de sus amores en una situación comprometida. Los números fueron realmente desgraciados: cinco derrotas, dos empates y un triunfo. No pudo evitar el descenso de las “urracas”. No dirigió más nunca y afortunadamente, el público lo recuerda más por su pasado como buen jugador y en 2016, fue inaugurada una estatua de él en St. James Park.

Lottar Matthäus

El genial exjugador alemán empezó su carrera como técnico en el Austria Viena, con resultados discretos. Fue firmado por el Partizan de Belgrado, con el que el ganó una liga en la 2002-2003 e incluso, sacó al Newcastle de la tercera ronda de Champions. Dejó al equipo para irse en 2004 a la selección húngara, con la que le fue realmente mal camino a Alemania 2006: antepenúltima de grupo con cuatro triunfos e igual número de derrotas, más dos empates. Su siguiente paso fue un extraño periplo por el Atlético Paranaense en el cual solo dirigió siete partidos (con cinco triunfos), pero renunció por incumplimiento de contrato. Con el Red Bull Salzburg de Austria peleó el título en 2007, el cual terminó ganando Giovanni Trapattoni tras una intempestiva salida.Le siguieron triste experiencias con el  Maccabi Netanya  de Israel y la selección de Bulgaria. No dirige desde 2011.

Bobby Charlton

El mítico jugador inglés, campeón del Mundo en 1966 y para muchos, el mejor en la historia de su país, no tuvo una agradable experiencia como técnico. En 1973, asumiendo la cabeza del Preston North End junto a Nobby Stiles (excompañero del Manchester United, haciendo función de técnico-jugador), envió a este cuadro al descenso. Tampoco tuvo éxito con el Wigan diez años después, aunque acá pasó más a estar en los despachos que en el banquillo.

Undated: Michel Platini of France watches his last game as their Coach. Mandatory Credit: Shaun Botterill/Allsport

Michel Platini

El gran jugador francés y de dilatada carrera como dirigente en la UEFA y en FIFA tiene una historia poco conocida como técnico. A un año de su retiro como jugador, es nombrado seleccionador nacional en 1988 tras los malos resultados de su predecesor, Henri Michel. No cambió en nada el equipo y no pudo entrar al Mundial Italia 1990. La federación francesa le da otra oportunidad y logra clasificar a la Euro de 1992, pero es despedido por no ganar ni un juego en la fase de grupos (dos empates, una derrota) en una llave que compartió con Suecia, Inglaterra y la campeona Dinamarca. Entonces, entendió que lo suyo al colgar las botas estaba en los despachos.

Diego Maradona

El jugador que se debate con Pelé  el título de mejor jugador de la historia, lamentablemente no ha podido ni alzar una chapita de “entrenador del mes”. Llega a Sinaloa con la mentalidad de borrar ese pasado como DT perdedor y chillón en un fútbol pujante como en mexicano. Empezó su andar por el banquillo (de equipos de primera división) con Racing de Avellaneda, pero dos juegos ganados en once salidas, le terminó sacando del timón en 1995. Luego de trece años de inactividad, le toca dirigir a la selección de Argentina, en el tramo final de  la ruta a Sudáfrica 2010 tras la renuncia de Alfio Basile. A pesar de una sonada derrota 6-1 en La Paz. Bolivia y un 1-3 sufrido como local ante Brasil, Maradona mete con sufrimiento a Argentina en el Mundial en la última fecha.  Ya en Sudáfrica, tras superar un grupo bien modesto con Nigeria, Grecia y Corea del Sur, elimina a México en octavos pero Alemania sepulta el sueño albiceleste al ganar 4-0 en cuartos. Al año siguiente, se fue a Emiratos Árabes Unidos para dirigir al Al Wasl FC. Con diez derrotas, cinco empates y siete triunfos, el “10” dejó octavo a su club en una liga de doce. Volvió seis años después a ese país con Al Fujairah, pero de la segunda división con un récord mejor: siete triunfos en diez juegos. Quedó tercero en la tabla, pero fue destituido al no ascender el equipo.

Maradona, aparte de números negativos como entrenador, ha dejado una estela de multas, llamados de atención y suspensiones por su verbo indetenible. ¿Logrará el ansiado equilibrio entre resultados y una “buena conducta” en México? El tiempo lo dirá. Lo que sí es seguro, es que mucho se hablará de “El Pelusa”.