El argentino Gerardo “Tata” Martino ha oficializado que deja el proyecto del Atlanta United, quizás el más ambicioso de la MLS estadounidense y su futuro, en este momento, solo se basa en rumores. Al exdirector técnico del Barcelona, Newell´s , Paraguay y la selección argentina lo vinculan con insistencia al timón del “Tri” mexicano. ¿Será ese su destino al final?

Cierto o no, es bueno repasar las facetas menos conocidas de un técnico que seguro dará de que hablar cuando a partir de diciembre se tengan más ideas sobre su nuevo destino.

 

-Impuntual hasta hace poco. Martino, rosarino de 55 años, recién aprendió la importancia del tiempo de los demás a los 32 años, tal como el mismo lo confiesa. Eso, le trajo muchos inconvenientes como jugador, ya que el autobús del equipo del momento terminaba dejándolo y debía llegar en taxi al estadio. Cuando se vio que debía ser un buen líder para ser un buen técnico, empezó a tener un comportamiento más “inglés”.

-Multas para papá. Pero que sea impuntual no significa que no tenga buen corazón. Martino, consciente del retraso que generaba, fue asediado con multas económicas que le afectaban sus ingresos. Sin embargo, desde jugador tenía verbo seductor y convenció a sus técnicos para que esas multas fueran donadas a su padre, quien a pesar de estar enfermo, seguía trabajando.

Martino es el jugador con más partidos en «Ñuls» y tmabién el que más rojas ha visto

-Viaje frustrado. En Argentina se acostumbra que todos aquellos jóvenes que han culminado sus año escolar van de viaje a Bariloche. La familia de Martino había pagado el viaje poco a poco porque no tenían mucho dinero en casa. Llegado el momento del viaje, el entrenador del Tata en inferiores de Newell´s se lo prohibió. “Fue el hecho más terrible que me había pasado hasta ese momento en mi vida, yo lloraba”. Para consolarlo, su mamá le dijo que no había mal que por bien no venga. Mientras sus compañeros disfrutaban en Bariloche, Martino debutó en primera división con la Lepra teniendo 17 años de edad, siendo el primero de 505 partidos, cifra que lo llevó a ser el jugador con más duelos disputados en ese equipo.

-Futbolista remolón. Pero aparte de ser el jugador con más partidos en Newell´s, este particular “8”, también es el jugador con más tarjetas rojas con el rojinegro. En el colegio, cuando era más volátil aún, protagonizó no pocas reyertas.

Fito Páez en sus inicios musicales

Compañero de un ídolo. Fue compañero y amigo de escuela de Fito Páez, grandioso cantautor argentino. Mientras que varios como él jugaban futbol y se escapaban para patear la pelota, Fito se preocupaba más en ensayar las notas y tenía especial atención a los actos musicales escolares, según recuerda el propio “Tata”.

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-¿Qué es un “Tata”? Sobre su apodo, el mismo técnico parece no recordar el origen de esa palabra bisílaba tan fácil de recordar. Sin embargo, varios allegados aseguran que se debió a la forma que pedía la pelota de pequeño cuando jugaba en la calle con sus amigos, haciendo con gestos corporales la onomatopeya del sonido del balón al pasarse. “Ta-ta, pásame la pelota”, “ta-ta, te la pongo y corrés”, desempolvan los testigos de la época.

De su corta pasantía por Europa quedan pocos testimonios

-Se admitió vago. Martino como jugador tuvo una fugaz pasantía por Tenerife. Realmente no tuvo éxito en Europa, pero él ahora reconocido técnico no tiene reparos en reconocer que “»Era muy bueno técnicamente, pero era un vago». De hecho, cuentan que solo le gustaba entrenar del lado de la sombra, le huía al sol. Situación totalmente distinta a la realidad como estrega, en la que es un obsesionado analista del fútbol.

Acusado injustamente. Newell´s perdió en la liguilla de 1986 con Boca y tanto Martino como otros compañeros fueron acusados de “vendidos”. Los rumores indicaban que habían recibido casas, carros, algo totalmente incierto. “Una semana después de esa final me casé y tuve que poner a un grupo de amigos en la puerta, deambulando, porque no quería tener problemas en mi casamiento. La pasamos mal”, confesó en una entrevista.

Tata con Bielsa, celebrando el campeonato de Newells del 92

La obsesión bielsista. Aunque se declaró vago como jugador, cuando le dirigía Marcelo Bielsa le mandaba de “tarea” leer en todos los diarios los comentarios que se hacían del rival. Esa actividad le gustaba más que correr por horas y de hecho, a Bielsa le llegó a sorprender el nivel del conocimiento del contrincante. Ese hábito lo terminó llevando a ser un gran técnico.

Al Tata no se le ven buenas maneras manipulando la parrilla

-Pésimo asador. Así como a un caribeño debería avergonzarle no saber bailar, para un argentino es motivo de pena no saber montar un buen asado. Acto culinario estrechamente ligado a la idiosincrasia de ese país, Martino confiesa que le cuesta armar los carbones. Cuando tocaba celebrar triunfos como DT en Newell´s, debía cederle la batuta del grupo a alguien que sí dejara la carne en su buen punto.