¿Qué hay detrás del exitoso River Plate de Marcelo Gallardo?

¿Qué hay detrás del exitoso River Plate de Marcelo Gallardo?

Es el momento más dulce en la historia de River Plate. Y ha sido una resurrección en los cinco años de Marcelo Gallardo al frente de los Millonarios. Siete títulos internacionales desde 2014, más tres finales de Libertadores y por supuesto, la alegría de despachar cada vez que consigues a tu rival, Boca, incluyendo el partido histórico de la final de la Libertadores 2018.

Los Xeneizes han padecido esta resurrección de las “gallinas”:  Boca fue humillado en las Libertadores 2015, 2018 y 2019, en la Sudamericana de 2014 y en la Supercopa Argentina de 2018. Cinco partidos “mata-mata”, cinco eliminaciones directas. 7 victorias, 6 empates y 4 derrotas es su saldo global ante el acérrimo rival.

Pero, ¿Qué trae este ciclo de Gallardo que parece estar lejos de perder vigencia? Analicemos diez aspectos importantes que le han vuelto exitoso al “Muñeco”, a este Napoleón argentino, que conquista el continente en la etapa más feliz de los franjeados.

 

Guardia alta. “Muñeco” contó en su biografía que cuando tenía 15 años lo robaron dos veces en una semana: primero lo dejaron sin ropa camino a un entrenamiento y luego, un reloj y una cadena de oro. “Ando siempre con la guardia alta. Monitoreo, radiografío un lugar antes de entrar”. Y aplicado al fútbol, Gallardo “mapea” al rival, con posibles situaciones a encontrarse, con posibles actuaciones del rival que pudieran hacerle daño a su equipo. “Lo que nos dice Gallardo, después sucede, es como si jugara antes los partidos», reconoció el meta Franco Armani

Gran staff. Gallardo  tiene 19 personas trabajando en su equipo: cuatro preparadores físicos, cuatro kinesiólogos, tres médicos, un entrenador de arqueros, un masoterapeuta, un nutricionista, un psicólogo, un videoanalista y un analista de  prensa. Va de la mano del primer postulado, todo esto va en función de anticiparse al rival, de analizar sus virtudes y defectos.

Convicción del jugador. Siguiendo la línea, a medida que se cumplen los vaticinios de Gallardo, la confianza en él aumenta. “Marcelo tiene un poder de convencimiento increíble. Él te dice algo, vos lo hacés y sale. ¿Cómo hacés para descreer de él? Si todo lo que dice se va cumpliendo. Eso alimenta tu confianza, y te hace ver que tiene todo en la cabeza”, dice el capitán Javier Pinola. “Recuerdo cuando explicó a Ponzio que debía modificar su juego porque el físico ya no le permitía recorrer tantos metros y Leo se transformó en un jugador más táctico. Y algo similar sucedió con Enzo Pérez, que mutó a la función de organizador de juego desde el círculo central”, agregó.

 

Aguas abajo. Un proceso largo debe estar sustentado en las canteras. Así, ideó la remodelación y ampliación del River Camp para que la Reserva, la cuarta y la quinta también se entrenen allí. Aparte, recuperó en River un sistema de scouteo que funcionaba con ojeadores en toda Argentina y que ahora, incorpora veedores en el resto de Sudamérica, con especial ojo en Colombia. Los directivos dicen que este es el mayor legado del “Muñeco”, incluso por encima de los títulos.

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Desarrollar un estilo. Según un reporte de un medio argentino, Gallardo pide jugar a las inferiores con línea de cuatro en el fondo y dos laterales que pasen seguido al ataque; con predisposición ofensiva y buen trato de la pelota; y con dos delanteros. Los defensores deben tener capacidad para jugar lejos del arco y ser aptos para el mano a mano con los atacantes rivales, ya que la postura ofensiva de los equipos muchas veces les exige jugar de ese modo. Las mudanzas de piel son menos traumáticas.

Debilidad del rival. A medida que con Gallardo  se fortalecía River Plate, el rival, Boca, en estos cinco años ha ido en franca involución. Atrás quedó la era de gloria de Carlos Bianchi de principios de siglo. Hoy, Boca es un equipo desangelado, incapaz de retener talentos y mucho menos de darle certera sustitución, a pesar de aún seguir triunfando en el torneo local.

Rey de las batallas cortas. Los equipos de Gallardo tienen gran intensidad y son buenos en duelos eliminatorios. Sus títulos se resumen en: Dos Libertadores, una Sudamericana, una Suruga Bank, tres Recopas Sudamericanas, dos Copas Argentinas y una Supercopa Argentina. De los 10 títulos con River, ninguno fue liga, de largo aliento. Las batallas internacionales le han dado prestigio a River  y Gallardo se ha vuelto un maestro de la eliminación directa. Ganó 51 de las 62 eliminatorias que disputó: un aplastante 82.25%.

 

Buenos recambios. A pesar de lesiones, ventas de jugadores y  afines, Gallardo siempre sabe seleccionar el armado del equipo para que no pierda el nivel que lo ha llevado tan lejos. Ha tenido tino para rearmar a una apetecida plantilla de River año tras año.

Nunca encerrarse. Aunque el partido de ayer ante Boca fue el menos vistoso de al menos todo 2019, Gallardo no apuesta a encerrarse. Al contrario, mantiene los 90 la virtud ofensiva de buscar siempre ampliar el marcador y resolver los duelos sin pasajes de ansiedad. Esto le ha servido mucho en los partidos de ida y vuelta, en especial los primeros, pues suelen llegar con ventaja a la vuelta en el 60% de los casos.

 

Qué iba a imaginar D´Onofrio que Gallardo iba a resultar tan «rendidor»

Identidad y apoyo dirigencial. Gallardo fue la gran apuesta del presidente D´Onofrio, gran artífice de la recomposición de River en la era post descenso. Sin tener más allá que un título de liga en Uruguay, al “Muñeco” se le encomienda la resurrección del club, mientras en la oficina se trabaja sobre el saneamiento financiero de la entidad, recuperación del modelo de desarrollo. Eso sí, tanto el “presi” como Gallardo colocan como una principal condición la total identificación con el club.