Para el partido de ida de las semifinales del torneo Clausura 2019 de la Liga MX, el brasileño Ricardo ‘Tuca’ Ferretti, técnico de Tigres de la UANL, calificó como un “cochinero” la cancha del estadio de Rayados de Monterrey.

Las fuertes declaraciones del siempre mordaz técnico, no escapan a una verdad inocultable: el Estadio BBVA Bancomer presenta un aspecto realmente lamentable. Expertos atriubuyen el hecho a que, a pesar de que el césped está bien regado, no se “airea” bien por lo cerrado del recinto.

Medios mexicanos, como El Universal han revelado que para evitar el dantesco espectáculo del terreno de juego, la directiva rayada optaría por la implementación del césped híbrido.

Este tipo de gramado, que combina las bondades de la hierba natural con la artificial se ha empezado a implementar en los mejores estadios del mundo. Su composición es de 94% césped natural y el restante, artificial. Le da firmeza y resiste los embates del uso del rectángulo, soportado por un tejido que entrelaza la fibra sintética con la originaria.

Sin embargo, aunque ha sido un éxito en grandes casos como el Santiago Bernabeu, en México no se guardan buenos recuerdos de ello. El América lo implementó en el estadio Azteca y fue un verdadero desastre.

¿Habrá tomado nota Rayados para no repetir los mismos errores? Acá repasamos varios factores que aunaron el fracaso de la intentona americanista.

 

Clima mexicano

Los análisis arrojaron que no era buena idea tener ese tipo de césped en suelo mexicano. Ha triunfado en climas al estilo europeo, pero la empresa que lo instaló no tomó en cuenta las variables locales, en especial la temporada de lluvias.

El Azteca después de un aguacero

 

Mala instalación

Los reportajes de ese momento hablaban de apuro en instalar el césped para cumplir con ciertas fechas de entrega. No se dejó descansar ni desarrollar al césped como mandaban los cánones, de un período de fortificación de al menos quince días.

 

Estafados

La colocación de este césped estuvo a cargo de la empresa TMS, propiedad del costarricense Enio Cubillo. “Conozco muy bien al señor que instaló el campo. Él es arquitecto, no ingeniero agrónomo, no es especialista en céspedes”, asegura Ronald Castillo de Agrícola Roca, quien sí había instalado campos de calidad en la zona Concacaf. Agregó que Cubillo vendió la idea de que se había instalado césped mixto en la cancha de Alajualense “lo cual es falso”.

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Cubillo, sonriente, con dinero en su bolsillo antes de desfalcar con un césped de pacotilla

Herramientas inadecuadas

Castillo, aparte en su análisis agregó que aparte de una mala instalación “no se tienen (tuvieron) las herramientas adecuadas para su mantenimiento. “En las imágenes, vi una cortadora de concreto sacando pasto ¿qué hacía eso ahí?”.

 

Solo la “gramita”

Para la BBC, Cubillo declaró que a él solo lo contrataron para la instalación del césped. Como dirían con los juguetes: “sistemas de riego, desagüe y mantenimiento se venden por separado”. Vaya forma de abrir el paraguas tuvo el “tico” en su momento. Y de ser cierto, muy mal por las autoridades de Televisa de no asegurar el servicio “post venta”.

No soportó eventos externos al fútbol

Raúl Barrios, ex director de operaciones del Estadio Azteca, consideró como una mala decisión la instalación del pasto híbrido en su momento. Incluso aseguró que la cancha no tenía remedio luego del recordado concierto de Shakira, habiendo recibido antes eventos no futboleros de magnitud como el Teletón. Ese concierto fue el principio del fin de un breve lapso de optimismo con el novedoso césped.

Sobreuso

No sólo los partidos del América y su división femenil cobraron factura, sino la incorporación de los juegos del Cruz Azul sumados a los múltiples eventos musicales que en él se llevaban a cabo. Lo anterior sumado a la temporada de lluvias provocó que la superficie sufriera daños irreversibles.

Si se arruinó, se arruinó

Mientras más decían los expertos que el terreno era irrecuperable, más se insistía en “salvarlo”. La enseñanza que queda acá en cuanto a césped, es que si ya el sistema vegetal no funciona, lo mejor es empezar de nuevo.

Una imagen desoladora para cualquier aficionado: Su estadio sin césped

 

Vergüenza internacional

Mark Waller, Vicepresidente Ejecutivo Internacional de la NFL, quien aseveró que pese a las advertencias no hubo un buen cuidado del césped, lo que devino en un análisis que provocó la cancelación de un partido de la NFL para esa instalación. Vaya bochorno.

 

Once que gana, no se toca

El aficionado, que recuerda a Pelé y Maradona pasar por sus fino paño de billar recuerda, casi con arcadas de asco, ese breve, pero triste período del césped jamás experimentado. Si el campo del Azteca siempre fue ejemplar, ¿Para qué cambiarlo? ¿Alguna comisión que desconozcamos? Lo cierto es que a los pocos meses, volvió el sagrado césped natural.

El estadio Azteca siempre destacó por ser un paño de billarEl