La Nations League, el último invento de la UEFA ha llegado a feliz término. Con un Portugal crecido, un Final Four en una misma sede e infartante, más unos elevados índices de audiencia, digamos que el Viejo Continente ha dado otra lección en cuanto al fútbol-business.

Si algo es exitoso, va y se replica. La Concacaf también hará una liga de naciones y Asia junto a Africa también se lo piensan.

¿Por qué fue un éxito?  Acá te damos diez argumentos importantes.

Tiene contento a los grandes clubes. La European Club Association, que agrupa a la élite del fútbol europeo y que le ha hecho la guerra a la Champions League para que esos equipos como Real Madrid, Juventus, Barcelona tengan su propia liga exclusiva y excluyente, sorpresivamente felicitó al evento. Andrea Agnelli, presidente de esta organización dijo que “tiene números mejor de los que se esperaban y es un gran evento”. La cabeza de la Juventus, junto a sus pares directivos, valoran que sus principales estrellas no estén moviéndose fuera del territorio europeo, con distancias cortas y puntuales.

A casa llena. Al ser eventos donde se “juega algo”, el público se siente más en la obligación de ir, para apoyar a su selección. En total, fueron casi 2.500.000 espectadores a los partidos, con un promedio de ocupación de 75% en las distintas canchas del continente europeo. Al realizarse en primera instancia a dos vueltas, las federaciones locales recibieron recursos interesantes por boletería. A pesar de lo engorroso y novedoso que parecía al principio, hubo una veloz aceptación.

Ingresos por “paquetes”. Se anunció que se vendió en “combo” las competencias UEFA, tantos las Euros, como la Nations League a gigantes como Volkswagen y Ali Baba. Y no, no hubo descuentos por compra. Más bien ganancias por mayor participación.

Equipos premiados. Quienes lleguen a las finales tendrán recompensa. La selección campeona, Portugal, tendrá la nada despreciable cifra de 10 millones de euros, más lo que haya recolectado en el camino a la gloria. Una cifra buena, recordando que la economía de las federaciones es muy distinta a la de los clubes.

Las pequeñas federaciones se vieron beneficiadas

Fuerte soporte. Aparte de este premio principal, los bonos de solidaridad se aumentaron en un 50% en la Nations League. Solo por estar, una selección de la división “A” podía recibir 2.25 millones de euros y la más débil unos 800.000. Según la propia UEFA, esta apuesta es posible por las ganancias obtenidas por la Euro y por la Champions junto a la Europa League para soportar un primer año mientras el público respondía al evento. Sin embargo, un informe reciente, explicó que los ingresos por esta temporada arranque cubrieron los gastos.

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Cada oveja con su pareja. Al ser categorizados los 55 equipos de acuerdo a su ranking UEFA, los duelos son más parejos e invitan al público a asistir al estadio o seguir más de cerca a su selección. Los amistosos desequilibrados como un Italia-San Marino o partidos de eliminatoria a Mundiales como España-Malta, ni interesan mucho al país grande y dañan la moral del pequeño, por sentirse derrotados de antemano. Deportivamente, mantienen en activo a todas sus selecciones con rivales de similar nivel y de rendir, ascender a una etapa superior.

Eliminatorias más emocionantes. Aunque no es la forma definitiva de clasificar a la Euro, está liga se repetirá para el camino a Catar 2020. La razón, a mediano plazo, es hacer más atractiva la forma de clasificar a estos eventos, con torneo que premie más allá del cupo en sí.

Impacto transoceánico. Aunque UEFA aún no publica los números en cuanto a impacto de audiencia, los principales analistas del sport business en Europa aseguran que el torneo captó especial atención e interés en Latinoamerica y Asia.

Fin de los amistosos. Es el primer concepto que brotó al aire. Una brillante manera de ocupar las fechas FIFA. En lo deportivo, la competitividad se dispara, ya que está en juego una buena figuración y se aprovechan las fechas para competir con rivales de la región europea, en su mayoría, los más fuertes del planeta. Esto ayuda a aquellas federaciones medianas que quizás les costaba un poco cuadrar un amistoso que funcione. Al menos al más alto nivel, obliga a las potencias campeonas del mundo a competir directamente entre ellas.

Yo gano, tu pierdes. Cuando hablamos del fin de los amistosos y mantener en alta competitividad a toda una confederación, le restas poder y fogueo al resto. La Conmebol, la que pudiera pelearle títulos mundiales a UEFA, queda en clara desventaja al no poder organizar amistosos y giras para calibrarse con rivales de más envergadura como los europeos. Esto, abrirá aún más la brecha entre Europa y Sudamérica.