Conmebol , con apuros, arranca su eliminatoria en Sudamérica (Análisis)

En Sudamérica se ufanan de tener las “eliminatorias a mundiales más difíciles del mundo”. Cierto o no, con la pandemia, con la presión de Conmebol, este inicio de camino a Catar 2022 fue cuando menos, complicado.

Conmebol apuró el inicio del premundial, que debió comenzar en marzo, por un simple tema económico: las diversas federaciones del sub-continente firmaron jugosos contratos para un formato, todos contra todos, que incluye 18 partidos por equipo. Si la eliminatoria no arrancaba en 2020, por calendario, el nuevo formato iba a ser por grupos (cinco y cinco) y de 18 juegos, se hubiesen visto obligados a renegociar pagos por apenas ocho.

Por eso, a pesar de que en la región aún no está controlado el Covid-19, se apuraron gestiones y alianzas políticas dentro de FIFA (en especial con UEFA) para conseguir que se cedieran jugadores. Sin embargo, MLS, China y otros países se apegaron a normas sanitarias locales para quedarse con futbolistas.

Con todo este desmadre, va a arrancar este torneo que tiene a Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia y otros más peleando por ir a Catar. Con novedades positivas, como la inclusión del VAR desde el primer día, pero con viajes atropellados, sin público y con mucha polémica, el balón empieza a rodar en el sur del continente por cuatro cupos y medio para el Mundial de 2022.

Dos grandes, otro desmejorado

De los favoritos, por historia siempre van a estar Brasil y Argentina. Brasil, manteniendo el cuerpo de la generación que ganó la Copa América del año pasado. Tite de muy buena mano, con Neymar, Casemiro, Coutinho, Alisson y otros tantos tiene una plantilla varios peldaños por encima del resto. No debería tener complicaciones en este transitar premundialista y aparece como el gran rival a batir en esta edición.

Sin embargo, Argentina, de Lionel Messi, cada año que pasa se ve más débil. Argentina ha dejado de ser un gran exportador a grandes ligas del mundo y la plantilla, salvo quizás Dybala (Di María ni está convocado) son pocos nombres los que aparecen en los equipos “top” de Europa. La Albiceleste enfrenta un duro recambio generacional y con Sergio “Kun” Agüero aún lesionado se ve en dificultades. Sin embargo, jugadores emergentes como “Papu” Gómez (Atalanta) hacen creer un poco en este combinado.

En el tercer escalón siempre se coloca a Uruguay. El maestro Oscar Tabarez viene haciendo desde varios años un maravilloso trabajo en el fútbol uruguayo a nivel de selecciones. Una grandiosa selección con Luis Suárez y Edinson Cavani (no convocado por cambiar de equipo) a la cabeza va cediendo paso a nuevas generaciones que se han adaptado sin trauma, como Rodrigo Bentancur. La Celeste sigue siendo un equipo con mucho peligro.

James Rodríguez tuvo una grandiosa resurrección con Ancelotti

Los retadores

De los “no campeones del Mundo”, Colombia presenta una excelente forma. Y más aún con la “resurrección” de James Rodríguez, a todo tren con su nueva etapa en su carrera con el Everton.

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Aparte, con nombres clásicos como Radamel Falcao, Juan Guillermo Cuadrado, Wilmar Barrios, el portero David Ospina (no viajó para la primera doble fecha) dan mucha esperanza a este país y será uno de los huesos duros de roer.

Ecuador vive un recambio generacional interesante y sufrieron el abandono de su técnico, Jordi Cruyff en plena pandemia. Gustavo Alfaro, sin entrenamientos apenas, espera sacar brillo de muchos talentos que brillaron en el último Mundial Sub-20.

Paraguay es otro combinado que espera dar un salto generacional sin traumas. Miguel Almirón, en el Newcastle, es el principal abanderado en esta selección que espera recuperar territorios antes conquistados.

Yangel Herrera, ídolo vinotinto

Sin miedo

Chile, dos veces campeón de la Copa América (2015 y 2016), pero sin cupo para el Mundial de Rusia 2018, está viendo cómo se desmorona una generación (Arturo Vidal, Alexis Sánchez) que dio tantas alegrías. El recambio generacional ha sido duro y no se ven piezas que puedan en el corto y mediano plazo sustituir a los admirados jugadores que van cediendo el paso.

Venezuela, por su parte, tiene una generación interesante, basada en la camada que quedó sub-campeona del Mundo sub-20 en 2017. Yangel Herrera y Darwin Machís, brillando en el Granada español, más buenas actuaciones de futbolistas en grandes de Brasil invitan al único país de la confederación que no ha ido a un Mundial, a soñar. Sin embargo, el problema no son los jugadores. Su Federación vivió un terremoto estructural que tuvo como deselance el arresto y fallecimiento del expresidente Jesús Berardinelli y en este momento, está intervenida por FIFA.

Perú, luego de ir al Mundial de Rusia y alcanzar la final de la Copa América 2019, no se ha visto contundente. Hay muchas críticas alrededor de la selección y no se siente esa aura victoriosa que los llevó a momentos impensados en el fútbol. Ricardo Gareca, su técnico, también debe incorporar nuevos elementos para un recambio generacional.

Por último, Bolivia, la más débil del grupo, aún no cuenta con jugadores estrella y apenas tiene seleccionados tres jugando en el exterior. Aparte de que pasa por una situación institucional terrible, en la que ni siquiera se garantiza la continuidad del DT César Farías, varios equipos locales han dicho que no prestarán sus jugadores para el arranque. El técnico venezolano ha intentado compensar todas las falencias concentrando al equipo desde hace cinco semanas y trabajándolo tipo club, fórmula que le funcionó a Xabier Azkargorta para llevar a los del altiplano a USA 1994.

Primera jornada

Jueves 08 de octubre
Paraguay-Perú (5:30 p.m. Hora de CDMX)
Uruguay-Chile (5:45 p. m.)
Argentina-Ecuador (7:30 p.m.)

Viernes 09 de octubre
Colombia-Venezuela (6:30 p. m.)
Brasil-Bolivia (7:30 p.m.)