Copa América: ¿Boicot o vacaciones?

El presidente Jair Bolsonaro estaba firme. El mandatario de Brasdil participó este sábado por la noche en una reunión del Consejo de la Conmebol en la que se discutió la realización de la Copa América en Brasil, prevista para el 13 de junio y amenazada por las protestas de los jugadores.

En el encuentro, realizado por teleconferencia -por lo tanto solo por voz y no por video-, Bolsonaro transmitió a la Conmebol el mensaje de que el gobierno de Brasil está dispuesto a colaborar en la organización del torneo. El presidente permaneció unos minutos y luego se retiró según testifica Globoesporte.

El mensaje del gobierno brasileño agradó a los mandamases de la confederación, quienes vieron reforzada su convicción de jugar en la Copa América, aunque algunos jugadores se resisten a garantizar su participación en el torneo.

Antes del encuentro, se pidió a los capitanes de los diez equipos que jugarán la Copa América participar en el encuentro, pero se negaron. La cosa no huele bien en Sudamérica.
A pesar del optimismo con el mensaje del presidente de Brasil, los líderes de las selecciones sudamericanas también admitieron que el torneo enfrenta problemas. Por ejemplo, la directiva de Brasil, Uruguay y Argentina informaron que enfrentan resistencias internas con respecto a la celebración de la Copa América.

Por varias razones, Brasil es el mayor foco de problemas. Como se demostró este sábado, los jugadores brasileños están preparando un comunicado conjunto sobre el boicot o no de la Copa.

El complot

Medios sudamericanos reportan que los capitanes de las 10 selecciones, han tenido contactos, liderados por Lionel Messi para boicotear la Copa, actitud tomada luego de que Argentina se bajara del evento.
Sin embargo, realmente encendió las alarmas la actitud de la selección anfitriona y la que acumula más estrellas, Brasil. En la reunión de eliminatoria, las cabezas de este equipo acordaron NO jugar la Copa América porque no hay condiciones

Como se dijo arriba, las selecciones con más figuras, Argentina Brasil y Uruguay son las que asoman el conflicto de un evento que se disputará justo en una semana. El tiempo es el mayor enemigo de Conmebol, que ya ha perdido 30 millones de dólares por el retraso de la sede. Cada asociación miembro recibirá 4 millones (y más de 10 si logran campeonar) y lo peor del caso, es que algunas como Uruguay ya se gastaron el dinero. Hay que jugar sí o sí.

Lee también   Fecha 14 vierzehn – El resumen

La hipocresía

Muchos periodistas sudamericanos coinciden en lo mismo: En realidad, lejos de las preocupaciones de Brasil por el status del Covid en diversas zonas, lo que buscan las estrellas continentales es un tiempo de vacaciones y no jugar una Copa devaluada por la premura de su organización y sus constantes cambios de sede.

Aparte hay que decirlo: sumando al apretado calendario europeo que arrastran muchos jugadores desde la temporada pasada por el Covid-19 (ha sido un ritmo trepidante, en especial los que juegan liga, copa y competición continental), apenas saliendo de sus temporadas les toca jugar un par de compromisos por eliminatorias mundialistas.

Entonces, la Copa América no tendrá “pretemporada”, solo unos cinco días desde la fecha del premundial del martes hasta la inauguración el domingo 13. Descanso cero y muchos viajes.

Sin embargo, es evidente que generará ruido, en caso de boicotear la Copa, haber vendido un discurso de cuidados por la salud de los deportistas y allegados, y luego, postear en Instagram una foto de vacaciones en Ibiza o Santorini.

Columnistas reclaman entonces la falta de solidaridad cuando se obligó a jugar la Copa Libertadores en todas las plazas del sub-continente y en Europa, echó a rodar la Champions y la Europa League sin mayores miramientos.

Los jugadores van a tener una burbuja sanitaria mejor estrucuturada que nadie. Son los grandes privilegiados de la era moderna. Pero que no mientan: en realidad lo que buscan es el sol tropical o del mediterráneo.