No pensé vivir para ver esa penosa imagen, Rafael ‘El Chiquis’ García en la banca del América, «dirigiendo» hágame usted el favor.

El 'Chiquis' García dirigiendo al América
El ‘Chiquis’ García dirigiendo al América

Mientras tanto en la banca visitante, la que parecía la local, dos emblemas americanistas, dos personajes que conocen el Club América rincón por rincón, dos jugadores que compartieron la media cancha azulcrema por años, El Cabezón Luna, aquel 6 fantástico que lo mismo jugaba de contención por el centro, que abierto por alguna de las bandas. A su lado -como cuando en la cancha- Cristobal Ortega, ese chaparrón número 11 incansable que corría de arriba para abajo, que portó el gafete de capitán por años y que le dio 17 años de su vida al cuadro americanista.

Esos dos amigos y compañeros de trabajo de por vida, no sé si harían al América campeón, no sé si nos harían jugar espectacular, no sé que estilo de juego tomaría (aunque Luna fue el DT en el banco en aquel épico maracanazo sobre Flamengo). Pero lo que sí sé, es que aman a la institución y que en este tan gris centenario, hasta el momento, yo los hubiera preferido en la banca de local que como visita. Hoy que vi al flamante yerno de La Volpe usurpar ocupar el área técnica águila, mis entrañas se retorcieron.

Y es que el Chiquis tiene todo en contra para no ser bien visto con los colores amarillos, su pasado Puma-Toluco-cruzazuleño, no empatiza ni para sentarse en la banqueta de la entrada principal de la desaparecida calle del Toro, ahí dónde ha estado por años el enorme escudo metálico del Club América.

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También recordemos que Rafael García fue quién ocupó una plaza para el Mundial del 2006 que le pertenecía al emblema águila, El Temo, con cualquier otro técnico al frente del Tri sabemos que Blanco hubiera sido quién ocupara aquella plaza.

Chiquis y La volpe

Así pues, el Chiquis (apodo al dedillo) es todo menos alguien digno de pisar el área técnica de las águilas para siquiera dar media instrucción técnica, no me importa si América termina el campeonato con el trofeo de la Liga en sus vitrinas (cosa que dudo totalmente), nada me quitará de la mente que llegó al Nido como llegó al Mundial de Alemania 2006, de la manita del bigotón, sin él, seguramente estaría haciendo la despensa en el super.