El escándalo de explotación sexual  que estremeció a Independiente,  un grande de Argentina

El martes de esta semana, el Independiente de Avellaneda, uno de los equipos más grandes de Sudamérica informó lo siguiente: “En los últimos días, la Sala 3 del Tribunal de Lomas de Zamora confirmó el rechazo al pedido de sobreseimiento que hicieron los imputados (por la denuncias sexuales que realizó el club), lo que significa que no tienen más instancias para evitar el Juicio Oral”.

El cuadro que más veces levantó la Copa Libertadores (1964, 1965, 1972, 1973, 1974, 1975 y 1984) y que presume de 16 títulos locales, saludó que se haga justicia por un hecho que ocurrió en el propio seno del equipo y que los responsables no tengan otra opción que responder ante la ley, así sea casi cuatro años después.

Con pesar por lo sucedido y como denunciantes por Explotación y Corrupción de menores, celebramos la medida judicial que acerca a los implicados -actualmente en libertad- a una sentencia justa por sus aberrantes actos y a las víctimas a encontrar una resolución reparadora”, manifestó en un comunicado.

Sexo por botines

El caso se destapó en 2018. Un joven  futbolista de 14 años, tímido, inseguro y visiblemente afectado, acudía con regularidad al psicólogo de las inferiores. Vivía con depresión constante y el profesional, notó que había algo más, pues su cuadro familiar, como lo describía el muchacho, era más bien caluroso y afectuoso.

Una noche, el jugador no aguantó más y contó todo: Había sido víctima de explotación sexual.  Rápidamente,  el profesional de la salud mental se lo comunica a Fernando Berón, encargado de las categorías inferiores y empieza a destaparse una red asquerosa de corrupción de menores.

«La víctima de 14 años le presentó a un hombre en el Shopping Walmart, de Avellaneda, y desde ahí se trasladaron en un vehículo hasta San Isidro, donde se llevó a cabo el encuentro sexual. Al menor le practicaron sexo oral y penetró al hombre a cambio de dinero«, dice uno de los textuales de la denuncia, según recoge la corresponsalía en Buenos Aires del diario español El País.

La directora del Comité Argentino de los de Derechos del Niño en ese entonces, Nora Schulman, advirtió que el caso pone en evidencia la vulnerabilidad de muchos de estos menores, que viajan a Buenos Aires desde el interior del país con la esperanza de convertirse en estrellas de fútbol. “Los padres los largan a la calle en Buenos Aires, pensando que serán como Messi. Pero pronto se quedan sin dinero, tienen a la familia lejos y están frustrados porque no logran lo que quieren”, dijo Schulman al canal TN.

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La realidad que enfrentan los convierte en presa fácil de los captadores de las redes de pedofilia.

El caso detonó la confianza que tienen los padres, en centenas de jugadores que viajan de todo el país y hacen vida en una pensión del club, esperando “explotar” como figuras del primer equipo.  Lo cierto es que no todos llegan, y al faltar el dinero, caen en desesperación.

En los relatos, a algunos, se les engañaba con que si practicaba sexo a mayores, se le haría un cupo en el equipo. Otros, sencillamente lo hicieron por dinero, pasajes para visitar a sus familiares en el interior de Argentina, y hay casos más dramáticos que lo hicieron por apenas botines (zapatos) de fútbol.

Hasta un árbitro metido

Se descubrió que uno de la sub-20, era el que “marcaba” a los jovencitos sensibles de ser explotados. En ese entonces, Silvio Fleyta, con 19 años, era el elemento más cercano a los futbolistas, pero era otra víctima más del perverso entramado, que encontró al menos a otras siete víctimas.

En el macabro esquema, están metidos el relacionista público Leonardo Cohen Arazi y el exárbitro Martín Bustos, más agentes y representantes de jugadores (Alejandro Dal Cin, Alberto Ponte, e Juan Manuel Díaz Vallone, entre otros). Se temió en su momento que la red se expandiera a otros clubes. De momento, fue detectado a tiempo en el “Rojo”.

Causó estupor que Bustos quedara en libertad en el mismo 2018. Pero en 2019, cayó de nuevo preso en la ciudad de   Rosario por «grooming», al intentar contactar a un jugador de 14 años de Newell’s haciéndose pasar por masajista. Los detectives que llevaban el caso atajaron a tiempo al pervertido.

“Es importante destacar que, si bien la mayoría de los chicos en la actualidad no pertenecen federativamente al club, Independiente continúa ocupándose de sus tratamientos -aún en otras provincias-. Además, se dispuso que todos los futbolistas involucrados tengan asignados un abogado defensor que los acompañe a ellos y a sus familias en el proceso judicial», agregó Independiente en su comunicado de esta semana.

«El compromiso de nuestra Institución con los derechos de los chicos y la Justicia es absoluto. No dudamos en repudiar los hechos pero mucho menos en dar un paso al frente y denunciarlos ante la Justicia acorde a lo que marca nuestra historia, eternamente ligada con los Derechos Humanos en general y los Derechos del Niño en particular», cerraron.

Las heridas siguen abiertas. Se espera que se haga justicia y nunca más ocurra algo similar.