“El futbol mexicano es muy irregular”, “cualquiera le puede ganar a cualquiera”, “la Liguilla es un torneo aparte”, son algunos de los comentarios más comunes respecto a lo que ocurre en la Liga MX, un torneo en el que según lo que saben, es un torneo muy parejo, donde la competitividad existente hace que no se pueda predecir quien será el campeón, algo que está muy alejado de la realidad.

Basta con echar una mirada al torneo anterior, la final la disputaron Cruz Azul y América, equipos que en la temporada regular terminaron en primero y en segundo lugar respectivamente; es más, las semifinales las disputaron los primeros tres de la tabla, siendo solamente el equipo de Monterrey el que accedió a disputar la liguilla llegando como quinto de la fase regular.

Y si seguimos buscando en los números, estos arrojarán datos aún más reveladores, por ejemplo, que del 2010 a la fecha,  de un total de 18 torneos disputados, solamente 2 equipos se han coronado accediendo a la fase final por debajo del cuarto lugar: León en el Clausura 2014, cuando estaba que no creía nadie y Santos en el Clausura 2015, una de las finales más bizarras de la historia.

Estos números demuestran que aunque no lo parezca, en el futbol mexicano si es campeón el que mostró mejor rendimiento a lo largo del torneo; es campeón el que equipo a lo largo de toda la competencia mostró una mejor consistencia, y si no es campeón el que queda ubicado en la parte más alta de la tabla, si lo es el que queda muy cerca de la punta y no a media tabla como ocurrió en numerosas ocasiones en el pasado.

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Cada vez es más complicado que «cualquier le gane a cualquiera

Cerrar la liguilla en casa es un plus que los equipos tampoco tiran a la basura; de hecho, en los últimos años, solo Pachuca y Santos se han coronado en calidad de visitantes, los demás han aprovechado que tienen la oportunidad de cerrar en casa y la han hecho valer a toda costa (oficialmente, el torneo anterior, América cerró en calidad de visitante, pero el Azteca es y será por siempre, propiedad exclusiva del equipo azulcrema).

Para este torneo, la tendencia se mantiene; León se presenta a la fiesta grande como el gran favorito, el equipo que de acuerdo a lo mostrado en la fase regular merece más que nadie el título; sus escoltas Tigres y Monterrey tampoco mostraron muchas fisuras en la liga y nadie objetaría si ganan el trofeo, mientras que del 4 para abajo, la liguilla está repleta de equipos inconsistentes, que en honor a la verdad, no merecen ser campeones.