Gianluca Vialli: Ganar la Euro y vencer el cáncer

Dos míticos del calcio, Gianluca Vialli y Roberto Mancini nacieron el mismo año: en 1964. No solo compartieron eso. El tiempo junto a ambos talentos en la Sampdoria de los 90, equipo con el que ganaron varios títulos, fueron llamados “Los Gemelos del Gol”  y del que guardan la frustración de haber perdido la final de la Copa de Campeones (Champions League) de 1992 a manos del Barcelona, precisamente en Wembley.

29 años después, Mancini como técnico y Vialli, como jefe de delegación volvieron a Wembley, sirviendo a la patria, Italia. Mucha agua pasó debajo de los puentes y cada historia, llevó a colgarse medallas en otros equipos.

También, pasaron por distintas situaciones de vida. La más grave fue la de Vialli, quien inició su peor batalla cuando le diagnosticaron cáncer de páncreas.

Mancini y Vialli (izquierda). Mucho pelo y muchos goles

 

Dos batallas por la vida

A sus 56 años, el exfutbolista italiano ha superado en dos ocasiones un cáncer de páncreas, pero aún se siente «frágil y asustado» cuando se pone enfermo porque piensa que el ‘bicho’ ha vuelto.

En 2017 se le diagnosticó por primera vez. Vialli durante mucho tiempo ocultó un hecho terrible de todos, pero en 2018 dijo que había ganado la enfermedad. Y hace dos años, el ex futbolista volvió a tener un tumor. Tuvo  que recibir quimioterapia. Y finalmente, Gianluca declaró que el cáncer finalmente fue derrotado.

Vialli ahora escribió el libro Goals: historias motivadoras que ayudan a superar las pruebas de la vida. Gianluca grabó 98 historias que lo ayudaron a superar un momento difícil. Hay historias del velocista Jesse Owens y la selección de fútbol de los Estados Unidos de 1950 que ganó a los favoritos de la selección de Inglaterra. Y hay otra: la historia del propio Gianluca.

“Se necesita tiempo para deshacerse de este sentimiento. Puede aparecer en cualquier momento: Cuando te acuestas con un ligero dolor de estómago, si tienes dolor de cabeza ofiebre. Y en ese momento piensas: «Dios no lo quiera de nuevo», declaró en una entrevista hace un año.

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El cáncer no fue diagnosticado de inmediato: al principio se creía que el problema estaba en el nervio ciático, luego en la hernia. El futbolista fue operado, pero solo empeoró. Vialli estaba perdiendo peso, la orina se volvió marrón, los ojos amarillentos, apareció debilidad. El futbolista sufrió, pero siguió trabajando como analista en televisión. “Tuve que usar un suéter debajo de la camisa para que el cuerpo que adelgaza día tras día  no fuera tan llamativo”, reveló. Y luego a Gianluca le encontraron un tumor maligno.

Herramientas de la vida

 

En la segunda ocasión fue mucho más agresivo. Perdió todo lo que le quedaba de cabello, hasta las cejas. La radioterapia fue fuerte.

«Mis hijas me ayudaron: me pintaron las cejas. Y mi esposa les aconsejó cómo hacer mi maquillaje mejor. Nos reímos. Siempre hay que buscar el lado divertido de lo que está sucediendo”, reveló.

Encontró la meditación y en su vida de atleta desempolvó un viejo aliado que le llevó al éxito deportivo: La disciplina. En comer, en medicarse, en hacer ejercicio.

De sus viejos hábitos de atleta sí dejo algo: el estrés y la sobrexigencia. Poco a poco se fue poniendo en forma con el golf.  Y Mancini, le requirió en la selección. Para que con su liderazgo inspirara a todo el grupo.

«Es un líder serio, tranquilo, que no necesita demostrar nada. Hay normas, pero también confía mucho en los jugadores. Nos conocimos que éramos dos chiquillos, aquí en la Nazionale. En mis goles había su pie, y en los suyos el mío», ha sentenciado Vialli en relación a Roberto Mancini.

De nuevo, en Wembley. La vida quiso que fuera duro y emocionante el desenlace. Una ronda de penales que Italia supo ganar y alargó aún más su fabuloso invicto. Una selección con una clase media de futbolistas fuerte, con un sentido de equipo poderoso y con líderes inspiradores, como el guerrero Vialli. Esta Eurocopa debe ser uno de sus tesoros más preciados.

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