Heinze: El entrenador que mataba de sed a sus jugadores en la MLS

Por estas líneas hemos visto historias de técnicos dictatoriales. Pero a medida que pasa el tiempo, la cosa va en desuso. Se suele conectar mejor con técnicos empáticos, directos y sobre todo, que sepan convencer sobre su idea, más que imponerla.

Sin embargo, en la siempre bien reputada MLS ocurrió un caso que se destapó el fin de semana. Gabriel Heinze, técnico del Atlanta United fue cesanteado en principio por malos resultados y luego, se destaparon una serie de informaciones verificadas que dejan muy mal parado al argentino.

Heinze, recordado defensa ganador con Real Madrid, Manchester United, Olympique de Marsella y Paris Saint Germain, no ha sido tan prolijo como estratega. En su país dirigió a Godoy Cruz, Argentinos Juniors y Vélez Sarsfield. Para salvar al Atlanta United, que empezó a dar tumbos tras la salida de “Tata” Martino, llegó como un supuesto héroe para la campaña 2021.

Sin embargo, los resultados no fueron buenos. Heinze dirigió 17 partidos en los que ganó cuatro, empató ocho y perdió cinco. Encima, marcó 16 goles y recibió 20. Su racha en los últimos juegos era de uno ganado en sus últimas siete salidas.

Mucho ruido había hecho que el ícono del Atlanta, Josef Martínez, estuviera apartado del equipo, entrenando aparte, luego de regresar de la Copa América tras jugar con Venezuela. Su nombre fue coreado el partido dominical, donde, se le acabó el crédito al argentino.

Josef Martínez

Todo estaba tapado

Una vez conocida la decisión, se soltaron informaciones Cuenta el Atlanta Journal Constitution, que la decisión de despedir al “Gringo” se dio luego de que la MLS Players Association (el gremio de futbolistas de la liga estadounidense) presente una denuncia en su contra por violaciones al convenio colectivo de trabajo.

Según añadió el periodista Doug McIntyre de Fox Sports Soccer, entre esas violaciones se destacan haber limitado la cantidad de agua que podían beber los jugadores en los entrenamientos -al punto de que los médicos del equipo habrían tenido que intervenir-, la negativa a garantizarles días libres y la obligatoriedad de atender siempre sus teléfonos y de «estar listos para ir al centro de entrenamientos cuando sea que se les pida».

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«La táctica y el lado del fútbol son una cosa, pero sucedían tantas cosas fuera del campo que los jugadores estaban mentalmente agotados a diario”, dijo una fuente dentro del club a Fox.

«Fue un infierno todos los días durante seis meses», dijo otra fuente de United sobre el mandato de Heinze.

Las fuentes describieron una metodología de trabajo en la que Heinze apenas hablaba con sus jugadores, utilizando en su lugar intermediarios. Él y su personal de trastienda cuidadosamente seleccionado hicieron poco esfuerzo para desarrollar relaciones con los empleados existentes del club, lo que provocó una falta de comunicación y un mal ambiente en toda la organización.

Heinze frustró tanto a los jugadores como al personal al no compartir el horario del equipo con anticipación, obligarlo a estar atentos y en stress con constantes cambios de seña y luego hizo caso omiso de esas preocupaciones cuando se enfrentó a los resultados.

Después de esta situación, Heinze, que fue un recordado buen jugador, seguramente tendrá muy dañada su reputación. Hasta en Argentina se destaparon cosas. En Atlanta, reclaman a la junta directiva el haber permitido todo esto.