Joe Biden, un guerrillero del fútbol

El nuevo presidente (pataletas de Trump aparte) de los Estados Unidos, Joe Biden, es más que un entusiasta del fútbol, del soccer. No es un aficionado que va a un equipo y ya, también se involucra en las luchas igualitarias que hay dentro de este universo del balón.

Biden, en su carrera a la Casa Blanca contó siempre con apoyo del deporte, en especial los atletas de raza negra. Ya tuvo un primer gran acercamiento a las disciplinas, en especial al fútbol, cuando fue vicepresidente de Barack Obama y asistió en nombre del gobierno de los Estados Unidos a tres mundiales durante el mandato del moreno: Copa del Mundo 2010, Copa del Mundo 2014 y Copa del Mundo Femenil 2015.

El demócrata no jugó al fútbol en su juventud, como pudiera pensarse. Se enamoró de la disciplina, según cuenta Soccer América, cuando sus hijos Beau y Hunter comenzaron a jugar cuando tenían 5 o 6 años en una liga del condado en Delaware y él atestiguó de primera mano el crecimiento del fútbol juvenil en la década de 1970.

Cómo aficionado, se le suele ver con atuendos del Philadelphia Union, el representante de su estado, Pensilvania, en la MLS. Ha hecho más de un saque inicial en partidos inaugurales de la máxima categoría del soccer gringo.

Las peleas de Biden

Lo interesante de Biden es que no ha sido una figura decorativa, protocolar, que va a un estadio a saludar y ya. Ha librado varias batallas por este deporte y las dos más importantes, ahora tendrán control bajo su mandato.

La primera, y después de tantos viajes como embajador ante el fútbol, se dio cuenta que el Mundial sigue siendo una gran vitrina para mostrarse como país ante el mundo. Lo vivió en Estados Unidos 94 y lo que significó para la revolución de su estructura balompédica. Ahora, con un país más contagiado por este deporte y con estructuras mil veces mejor, se puede sacar un mejor provecho.

Desde Sudáfrica, donde asistió al empate 1-1 de Estados Unidos con Inglaterra en su primer partido, Biden habló sobre el auge del fútbol estadounidense y le ofreció al presidente de la FIFA, Sepp Blatter, la candidatura de Estados Unidos al Mundial de 2022.
«Tienes que asistir a la Copa del Mundo para [entender] lo que significa», dijo, a través de NBC Sports cuando fue a Brasil 2014 a defender la candidatura gringa .

«Es el evento deportivo más inusual al que he asistido, y he asistido a miles. Está en el aire, es una sensación palpable de energía que nunca había experimentado”.

«Es el evento deportivo más trascendente del mundo … tenemos nuestro Super Bowl, tenemos nuestra Serie Mundial, las Finales de la NBA, March Madness, pero para mí, señor, no hay nada como la Copa del Mundo».

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No se logró ese objetivo, pero para 2026 sí la atraparon y se realizará en conjunto con Canadá y México el Mundial de la categoría, una meta que Biden ha ofrecido cumplir con muchas creces.

Si bien no puede reclamar el mismo tipo de crédito que tiene Trump con respecto a la candidatura a la Copa del Mundo 2026, él y su esposa han sido parte de las delegaciones en las Copas Mundiales tanto masculina como femenina que fueron allanando el camino.

Los Biden con Megan Rapinoe

La amenaza del presi

Sin embargo, esta cita magna pudiera estar sujeta a una lucha igualitaria. Biden se unió al reclamo de las damas de la selección femenil nortamearicana por un pago justo. Y añadió una amenaza: o equiparan los salarios o no hay fondos para el Mundial bajo su mandato.
Este llamado fue realizado en mayo, cuando un juez desestimó un reclamo de salario desigual en una demanda contra US Soccer que había sido presentada por un grupo de 28 jugadoras estadounidenses, encabezadas por la dos veces ganadora de la Copa Mundial Femenina Alex Morgan.

Si bien el juez federal R. Gary Klausner permitió que el caso de los jugadores contra el trato injusto en viajes, vivienda y asistencia médica fuera a juicio el próximo mes, los daños solicitados en virtud de la Ley de Igualdad de Pago fueron desestimados.

A diferencia de la selección masculina, ha ganado cuatro veces la Copa Mundial de la FIFA y cuatro medallas de oro en Juegos Olímpicos, son consideradas verdaderas heroínas. Tienen una espalda enorme para reclamar mejoras.

De hecho, en una video llamada, la futbolista Megan Rapinoe se le ofreció como vicepresidenta, a lo que Biden gentilmente contestó que “tendrías que hacerte un recorte salarial (risas). Piensa en lo que has hecho, Megan … Todo se trata del equipo. Se trata de un equipo, y lo entiendes”.

Lo cierto, es que al parecer Estados Unidos tendrá un presidente que sabrá aprovechar el rápido crecimiento del soccer en su país y que entiende el impacto global y social de la disciplina. Sin embargo, siempre hay que recordar que los políticos son una cosa cuando prometen en la campaña electoral y otra cuando están en el poder.