La estatuilla que (no) es de Huracán

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El recuerdo del título perdido frente a Vélez Sarsfield aún lastima. Hay palabras de agradecimiento para Cappa y ofensas al por mayor para Gabriel Brazenas, el árbitro que los dejó sin corona. Para Mauro es mejor abordar el pasado que el amargo presente; el equipo es sinónimo de “apocalipsis”. Ante la falta de buenos resultados delGlobo, se sumerge en lo que para él hay que presumir.

-¿Viste la película El secreto de sus ojos?

-Sí.

-El plano secuencia del estadio se filmó en nuestra cancha. ¡En nuestra cancha!

Las pasiones no cambian y Benjamín Esposito (Ricardo Darín) acude al estadio para atrapar a Isidoro Gómez (Javier Godino). “A mí que no me vengan con que eligieron la cancha del Globo por cuestiones técnicas o de logística”, considera Mauro. “Estoy cien por ciento seguro que Esposito y Godino fueron pensados como hinchas de Huracán”, añade.

En su cartera guarda un recorte de periódico: la noticia que informa sobre el Óscar que ganó El secreto de sus ojos en 2010 como Mejor Película Extranjera. “Nadie habla de lo realmente importante en la entrega del premio. Huracán estuvo en la ceremonia, el Globo aportó el plano secuencia de la gloria cinematográfica. El Óscar también es nuestro, somos parte de la historia”.

A reserva que lo que opinen Campanella y Sacheri, director y guionista del filme, Mauro está convencido de que es Huracán, y no Racing, la pasión oculta que sustenta la trama.

Mauro exige que la estatuilla dorada permanezca en Parque Patricios, territorio del Globo. «Somos parte de la historia, ¿entendés eso? De la his-to-ria», repite. ¿Un loco? No. En todo caso se trata de un hombre con convicciones; no hay poder humano que lo saque de su idea.

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*La anécdota fue recogida en Buenos Aires durante 2013.