Maradona: Una vida llena de polémica y problemas

Maradona, abrazando a uno de sus dirigidos en Dorados. Foto vía Instagram.

Ayer se conoció que Diego Armando Maradona, dejaría la dirección técnica de Dorados de Sinaloa, por problemas de salud. El «Diego» deberá someterse a dos intervenciones quirúrgicas (en hombro y rodilla), nuevas dolencias en una vida que ha estado plagada de excesos y problemas de salud.

No solo son temas de salud lo que afectan a Maradona, quien se encuentra enemistado con sus dos hijas Giannina y Dalma, a quienes acusa -con apoyo de su abogado- de haberle utilizado al solicitarle unos dólares.

La vida privada de Maradona es de todo, menos discreta. Peleas con ex mujeres, tiempo largo sin ver a sus hijos y unos llamados frecuentes a los Tribunales para resolver dichas situaciones, son las causantes de que el «Pelusa» no pueda descansar y se deba a someter a un tramiento contra el insomnio,

Por si fuera poco, Matías Morla (su abogado), protagonizó un fuerte encontronazo con Dalma Maradona en redes sociales y en declaraciones al programa Intrusos, consideró que las hijas del «10» robaron a su padre. 

«Vengo de estar con Diego y me dijo, Matías mis hijas se acercaron por última vez cuando me pidieron dólares. Le robaron al padre contando datos históricos. Quieren cambiar la realidad y la realidad es una: Diego se moría y se compraban departamentos», afirmó.

El "Pelusa" se encuentra enemistado con sus hijas desde hace unos años / Foto: Google Imágenes
El «Pelusa» se encuentra enemistado con sus hijas desde hace unos años / Foto: Google Imágenes

Salud muy delicada

Los problemas de salud del «Diego» han sido extenuantes y lo han perseguido durante muchísimos años, algunos son secuelas de su carrera futbolística, otros frutos de su lucha contra las drogas.

En algunos casos, la situación ha sido realmente crítica y lo han llevado a debatirse entre la vida y la muerte. Sin embargo, siempre saca una gambeta para salir adelante y levantarse de todo.

Su instancia en el FC Barcelona, no fue la más agradable, ahí empezó su adicción por las drogas. Sin embargo, también comenzó un calvario que poco a poco fueron conformando un preocupante historial médico.

En 1982, fue diagnosticado con Hepatis A, de acuerdo a lo informado por Carlos Beist -jefe de los servicios médicos del Barcelona durante la época-. Algunos rumores indicaban que podía ser «B», sin embargo, nunca se confirmó.

Los escándalos se harían más notorios a partir de 1991, cuando dio positivo por cocaína en un partido del Calcio. Evidentemente, la situación ocasionó un escándalo que se propagó por el mundo.

Tres años más tarde, llegaría el caso más emblemático, cuando dio positivo por efedrina en el Mundial de Estados Unidos 1994. La imagen del «Pelusa», saliendo acompañado de una enfermera, es algo que recuerdan muy bien los futboleros y en especial los argentinos, quienes consideran que se le arrebataron sus posibilidades de consagración. Años después, dicha herida sigue abierta.

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El tercer doping llegaría en el ocaso de su carrera profesional, cuando dio positivo por cocaína en 1997. Año en que se retiro vistiendo los colores de Boca Juniors.

Calvario continuo

El nuevo milenio no estuvo exento de problemas, en el 2000 atravesó una de las peores crisis de salud que le ha tocado vivir. Luego de ser internado en un hospital de Punta del Este (Uruguay), en el que fue diagnosticado con una crisis hipertensiva y un cuadro de arritmia ventricular ¿Las causas? Nuevamente, las drogas.

Jorge Romero, médico que lo trató, revelaría años más tardes que se encontró con un hombre muriendo y que se debatió entre la vida y la muerte durante 40 minutos.

Un nuevo susto se daría en el 2004, cuando permaneció 11 días internado por una crisis hipertensiva, con un cuadro basal de cardiopatía dilatada agravado por una infección pulmonar.

Las drogas ya habían dejado de ser un problema, pero ahora el alcohol, era un nuevo condicionante en su turbulenta vida. Tanto así que en el 2007 tuvo que ser internado por  una hepatitis química, aguda y tóxica que le provocó una inflamación del hígado. Fueron unas semanas, pero luego de recibir el alta médica, volvió a recaer tras 48 horas.

En 2018, su imagen dio la vuelta al mundo, cuando se vio con serias dificultades para caminar, como consecuencia de una artrosis que lo atormenta.

«Ya no tiene cartílagos. Los huesos se tocan entre sí, el fémur con la tibia y el peroné. Es un problema grave porque le provoca mucho dolor, inflamación y dificultad para desplazarse», afirmó Germán Ochoa, uno de sus médicos.

Por supuesto, 2019, no ha sido la excepción. Comenzó con una hernia estomacal en enero que lo llevo a someterse una intervención. Al finalizar la temporada con Dorados, se fue a Argentina a recibir una cura de sueño para luchar contra el insomnio y la ansiedad. Ahora, deberá operarse del hombro y su rodilla para continuar.

La carrera de Maradona como técnico se interrumpe de manera abrupta por temas de salud, pero si algo ha dejado en claro el Campeón del Mundo, es que siempre sabe regatear ante las adversidades. Tal y como lo hacía, en su época de jugador.