¿Quién cuida a Maradona?

Recientemente, Diego Armando Maradona, uno de los jugadores más grandes de la historia adoptó una particular costumbre. Desde agosto, Diego solicitó que su tapabocas tenga una imagen suya de joven, de su época de principiante en Argentinos Juniors, acompañado por Doña Tota y Chitoro, su mamá y su papá.

Su padre murió hace cinco años y su madre diez. El luto debería haber sido perfectamente superado, pero la herida está abierta. Pudo haber hecho una imagen de sí mismo ganando el Mundial México 86, o con algún momento glorioso con Napoli o Boca. Quizás con sus hijos y nietos. Pero no, la imagen es con quienes no están.

“El Pelusa” se siente solo y su entorno cuenta que extraña a papá y mamá. Quizás, las únicas personas que lo querían incondicionalmente. Hoy, sienten que solo se le acercan por interés.

Hace pocos días fue su cumpleaños 60. Todo el mundo le celebró, pero estaba solo. Los mejores videos, homenajes en un número redondo, pero el protagonista iba vacío por dentro. Penosa fue la imagen, en el reinicio del fútbol argentino que la AFA (muy “casualmente”) determinó que fuera el mismo día de su cumpleaños. “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, y Marcelo Tinelli (el famoso showman y empresario), presidente de la Superliga, le entregaron una placa.

Fue una escena penosa, de un Maradona que valía poco y que apenas se podía sostener en pie. Qué importa. Es el Diego y lo que vale es la foto, chupar de su imagen. No importa si se está muriendo o está triste.

A los días fue recluido. Fue intervenido de un hematoma subdural, algo de urgencia pero no de altísima gravedad, como sus días del año 2000. La noticia de que fuera Diego el afectado magnificó el asunto. Pero está evolucionando bien y hay que ir día a día.

Sin embargo, indignó al aficionado argentino que mientras Diego estaba convalenciente, en su Instagram se publicaban anuncios de una marca de fideos italianos edición especial del “10”, una marca de habanos y hasta la petrolera argentina YPF tuvo su espacio. Una muestra clara de que lo que buscan es exprimirlo, hasta la última gota.

Tierna imagen con sus hijas. que eran todo para él. Hoy, hay disputas familiares

Recaída sentimental y un equipo de hijos

En junio, cuando Maradona había caído en un pozo por los problemas familiares y la imposibilidad de trabajar por la pandemia, el doctor Leonardo Luque mantuvo un diálogo profundo con él, en el que le preguntó: “Yo te quiero ayudar, ¿me dejás ayudarte?”. Ante la mano tendida, el Diez aceptó el apoyo del profesional, que le consultó por quién juraba que iba a comprometerse con el plan de trabajo. “Por mi mamá”, respondió Diego. Y emprendió un nuevo resurgimiento en su vida.

Sin embargo, el tema va por las disputas familiares. Diego tiene cinco hijos “legalitos”, entre ellos las populares Dalma Y Giannina. Tiene cuatro más en Cuba (de su época de rehabilitación de las drogas), cuyos abogados dicen que está a punto de reconocer, más otros dos de Argentina, que piden ante la ley la prueba de ADN de paternidad. Un 11 completo.

Dalma y Giannina están enfentadas con los otros “hijos bastardos” (llamados así) y con sus respectivas madres. Diego ha hecho esfuerzos por estar siempre en contacto con los cinco “argentinos”, ha velado por ellos, pero las disputas entre ellos han sido muy fuertes.
Cabe recordar que en abril de 2016, Maradona decidió igualar bajo la misma condición hereditaria a sus hijas legales (Dalma y Gianinna) con sus descendientes extramatrimoniales (Diego Jr., Jana y Diego Fernando).

La decisión coincidió con el acercamiento que el excapitán de la selección argentina mantiene con el mayor de sus hijos varones, Diego Jr., producto de una relación fugaz entre Maradona y Cristina Sinagra, en momentos en que brillaba en el Napoli. El astro ha negado durante toda su vida al joven, que también se desempeñó como futbolista, hasta este año, en el que incluso, lo acompañó al partido por la Paz que organizó el Papa Francisco el mes pasado.

Por eso, en ese cumpleaños 56, que lo celebró en Dubai, no recibió ni un mensaje de WhatsApp de Dalma y Gianinna. Él asegura que les envió cinco boletos de primera clase, pero no acudieron.

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¿Mejor el abogado que las hijas?

Hay una persona clave en este lío: Matías Morla, el abogado personal y casi manejador de todo de “El Diego”. El profesional de apenas 41 años empezó cada vez a tener más trascendencia en las decisiones de Diego, lo aconsejaba respecto a los contratos a los que apuntar, lo asesoraba en la firma de los mismos y, si era necesario, se encargaba de todo para acomodarlo en sus nuevos cargos. Situación que no cayó nada bien en la vida de la exmujer de Maradona, Claudia Villafañe y en sus dos hijas Dalma y Gianinna.

Entre ellas tres se han cansado de asegurar que Morla manipula a Maradona desde hace tiempo y que la imagen del exfutbolista, cada vez más afectada desde lo público. “Ha sido abducido intelectualmente”, se refirieron al caso.

”A diferencia de lo ustedes puedan pensar yo no le pido nada ni le lleno la cabeza, solo hablamos y le muestro por cámara a mi hija! ¿hasta de eso lo van a privar? ¡No me busquen! Solo comuníquense conmigo y pásenme el número nuevo de mi papá! Si puede ser antes del día del padre mejor. Hago esto público porque al entorno de mi papá lo único que le importa es no quedar mal públicamente”, publico Dalma en sus redes sociales hace unos meses.

Sin embargo, Diego partió una lanza por Matías: “A mí Matías (Morla) me salvó. Me salvó la vida en todos los sentidos. Yo estaba en la ruina cuando él me agarró. Nadie me quería contratar, todos decían que no iban a llamar ‘a este que tiene problemas y que solo te trae quilombos'».

Yo tengo más hijos y ellos se llevan bárbaro con Matías. Lo que pasa es que las chicas decidieron estar con la madre y Matías es el que me defiende de Claudia (Villafañe). Por eso es lógico que ellas se enojen con él. Pero lo que tienen que entender es que él me está defendiendo de quien me robó (…) A mí que no me jodan, porque me quieren hacer quedar como el asesino y yo ni agarré el revólver. Acá la que se quedó con mis cosas fue Claudia y ellas (Dalma y Gianinna) se pusieron de su lado. Bueno, viejo, entonces que se banquen la que les toca, pero que no digan cosas que no son”, agregó tajante el Diego en una entrevista.

Mientras, Matías se defiende con su abnegación. En ese sentido, es normal verlo a su lado, en su casa y siguiéndolo en todas sus causas, esté o no de acuerdo y teniendo que dejar a su familia un poco de lado, lo cual evidenció con una complicada anécdota contada al diario ‘Clarín’. «Mi mamá murió y no la enterré por estar con Diego. Porque él es muy bueno pero requiere tiempo y hay que dárselo», aseguró.

Diego tiene muchos caprichos por cumplir y es una persona muy complicada.

En su «homenaje» por su cumpleaños 60, Diego mostró una lamentable imagen. No podía caminar por sí mismo

Un dios sin reino

Mientras todo esto pasa, multitudes oran por su recuperación. Hacen vigilias, caravanas. Pero su entorno, cerrado, sean sus abogados o familia, le exprimen. Lo exponen públicamente, se le ve balbuceando, hay vídeos donde baila y se baja los pantalones. No tiene paz.

Su estado es deprimente y se expone públicamente. Hay que explotar esta máquina de hacer dinero hasta donde no dé más.

Diego está deprimido. Su cuadro emocional antes de ser internado era grave. Se había peleado con Morla y ya estaba peleado con sus hijas, hijos, allegados. En la recuperación se ha rodeado de nuevo con ellos.

Pero, ¿cuánto durará esta tregua? Es difícil saberlo. Para acceder a Diego es complicado. Una visita a su casa requiere varias alcabalas (aunque se mudó recientemente a una casa de mejor acceso y que él podía vigilar) y dicen que el teléfono no lo maneja él.
No tengo el teléfono del Diego. Antes le mandaba un mensaje y me respondía al toque. Hoy no está con teléfono, no contesta, o te manda un mensaje y sé que no es él. Lo conozco y sé que mansajes me mandaría”, explicó su amigo “Cabezón” Ruggieri, campeón del 86, en ESPN.

Este pibe nunca tuvo vida. Nunca. Vos decís ‘cómo me gustaría ser Diego’. Sí, adentro de la cancha me encantaría ser Diego. Afuera no, la verdad que no. Es imposible”, reflexionó su compañero campeón del mundo.

Mientras todo pasa, se sigue refugiando en el recuerdo de un joven, apoyado incondicionalmente por su padre y su madre.