TERCERA AMARILLA | Se hundió el submarino...
TERCERA AMARILLA | Se hundió el submarino...

No arriesgar es lo más arriesgado, así que para evitar riesgos, arriesgaré…
Juan Manuel Lillo

El último minuto también posee 60 segundos y cuando menos lo esperamos podemos darnos el golpe de nuestras vidas al caminar por aguas calmadas o encontrar la aguja perdida en un pajar. Este texto cuenta la historia de como un submarino, que navegaba desde puertos de élite, pasó en meses a navegar en aguas tranquilas, luego turbias y finalmente se perdió en el triángulo de las Bermudas sin explicación alguna. Una pizca de mala suerte y mal trabajo.

Por ahí de agosto, el submarino se encontraba vestido de gala visitando el puerto de Odense en Dinamarca, en una cita por un boleto a la élite europea. El submarino, quien poseía una coraza con rasguños y cicatrices de una batalla difícil pero exitosa el año anterior, conseguía aquel pase para estar entre la crème de la crème y revestir su exterior con oro y mármol. Nápoles, Múnich y Manchester eran los próximos destinos del submarino, a quien todos veían ahora en Europa.

Y no era la primera vez que el coloso navegaba por aguas lujosas. Alguna vez, por ahí del 2006, comandados por un Ingeniero de renombre y un capitán de nombre Román, se quedó a un paso minúsculo de alcanzar el orgasmo máximo en la cúspide europea. Seis años después, el submarino volvió a tener la oportunidad de brillar en Europa… y falló. Como nunca antes lo había hecho. ¿La culpa? La desorganización, la mala suerte y la falta de juicio sano al contratar un arquitecto de papel para comandar la nave.

[Para muchos, aquel penal fallado en la semifinal de la Champions League, fue el punto de inflexión en la carrera de Juán Román Riquelme]

El Submarino se hunde

Miguel Ángel Lotina es uno de los entrenadores más peculiares que existen en la historia del futbol español. El entrenador vasco ha tenido la capacidad inigualable de deambular entre la Primera y Segunda división española más para mal que para bien. Ha logrado ascender a equipos como el modesto CD Numancia en 1999, al Osasuna en el 2000 y fue artífice del gran Celta de Vigo que disputó la Champions en el 2004. Pero Lotina no es conocido por esto. ¿Quién es Miguel Ángel Lotina?

1997: Descenso a Segunda División con el Logroñés.
2004: Es destituido del Celta de Vigo a punto de jugar octavos de final de Champions League pero con el equipo en puestos de descenso, situación que se concretó al final de la temporada.
2007: Descenso a Segunda División con la Real Sociedad.
2011: Descenso a Segunda División con el Deportivo La Coruña. Tomó al equipo en el 2007 y lo fue llevando poco a poco de Súper Dépor al descenso.

Lo que sucedió en el 2012 fue un verdadero apocalipsis para la gente de El Madrigal. El Villarreal, ante la desesperada situación en la que se encontraba a mediados de febrero, arriesgó con la contratación de Miguel Ángel. Pero arriesgó, como aquel iluso que se tira de un avión con un paracaídas roto esperando aterrizar sano y salvo. Aun así, el 1 de mayo, el Submarino Amarillo vencía a domicilio al Sporting de Gijón, prácticamente condenando al equipo asturiano al descenso y lamentando una escena que -a muchos de la comunidad valenciana- no se les pasaba por la cabeza vivirla en carne propia.

Un gol de Jonás en el último minuto en Mestalla, hacía llegar al Villarreal a la última fecha con posibilidad de descenso entre 5 equipos, siendo este el que bailaba con la más bonita. Y así llegaron a la última fecha:

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15. Granada 42 ptos
16. Villarreal 41 ptos
17. Rayo Vallecano 40 ptos
18. Zaragoza 40 ptos
19. Sporting de Gijón 37 ptos

Y los partidos eran:

Villarreal – Atlético de Madrid
Rayo Vallecano – Granada
Málaga – Sporting de Gijón
Getafe – Zaragoza

Para que el submarino descendiera, Zaragoza debía ganar en Getafe, Málaga a Sporting, Rayo a Granada y ellos debían de perder contra el Atlético. Si ganaban o empataban, estaban automáticamente salvados. El desenlace de aquella historia fue un final digno para un película de Hollywood y una de las escenas más emocionantes que he visto en el fútbol.

Resulta que el épico Zaragoza de Manolo Jiménez (tema que abordaremos en otro artículo) ganaba en Getafe, Málaga le iba ganando al -ya descendido- Sporting y entonces, a falta de 10 minutos todo se resumía a lo que pasara en Vallecas, en el Madrigal y a una posible remontada del Getafe que jugaba con 2 hombres menos. Aun así, un panorama muy difícil para que el Villarreal descendiera y que posicionaba con favoritismo al Rayo Vallecano para ser participe de la segunda división en la próxima temporada.

Crónica de un Descenso no-anunciado

Primer Acto. Al minuto 83, Daniel Güiza fallaba una oportunidad clarísima para el Getafe que podría haber salvado al Villarreal.

Segundo Acto. Radamel Falcao se saca un gol de la nada y pone en ventaja al Atlético de Madrid frente al Villarreal. De esta manera, todo se remontaba a lo que sucediera en Vallecas y el milagro de que el Rayo Vallecano hiciera un gol de último minuto. Los jugadores del submarino amarillo, ante esta posibilidad, comenzaron a alegar con desesperación una ayuda deshonesta por parte de los jugadores del Atlético de Madrid. Los jugadores pidiéndole a Diego Godín (ex Villarreal) y Lotina a Filipe Luis (ex Deportivo La Coruña).

Tercer Acto. El milagro en Vallecas llegó al minuto 90. Un remate de Michu que da en el poste y un contrarremate de Raul Tamudo con la cabeza -en fuera de lugar y con aficionados dentro del terreno de juego- hicieron explotar el estadio y dejar en lágrimas inconsolables de alegría a José Ramón Sandoval (DT) y al público que no creía lo que estaban viviendo. Misma sensación se vivió en el banquillo del Villarreal cuando les llegó aquella fatídica noticia. Las caras de Lotina y de los jugadores eran de haber visto a un muerto.

Cuarto Acto. En el minuto 93, Marco Ruben tuvo la oportunidad de salvar al submarino con un frentazo pero su remate se fue desviado por centímetros. CENTÍMETROS.

De la gloria al infierno, en sólo unos cuantos meses. El submarino se despidió de la élite, de su afición y del fútbol español de primera, por la puerta de atrás de la puerta de atrás. Algo inexplicable, vergonzoso, lamentable y sobre todo, triste para una afición que no lo merecía. Lamentable y afortunadamente, en el fútbol nunca hay nada escrito. Y es por esto mismo, que tenemos el privilegio de ver un climax emocional positivo para algunos y negativo para otros. Así es el futbol.

Y así como sucedió con el Dépor el año pasado, la derrota humaniza. Pero hay derrotas que engrandecen aun más una leyenda.