Transcurrido un mes de Grandes Ligas en el beisbol de los Estados Unidos, una de las imágenes más sorprendentes de la temporada se registró en Houston este martes, en el juego de los Yankees contra los Astros.

Ken Giles, cerrador del equipo Astros, fue el culpable de la derrota de su equipo frente a New York al permitir un jonrón del dominicano Gary Sánchez y se castigó duro a si mismo por haber fallado en su misión de dejar el juego en cero.

El abridor del juego, Justin Verlander, se había encargado de lanzar sin daños durante ocho innings completos. Giles recibió la confianza para relevar un juego 0-0, terminó cediendo tres carreras y perdió el compromiso.

Lo increíble fue su reacción: al ser sacado del campo, el pitcher se golpeó a si mismo en la cara y sorprendió hasta a sus compañeros. En la transmisión de ESPN, el periodista Guillermo Celis lo bautizó como «Canelo Giles».

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