Boca-Sporting Cristal: La peor batalla campal en la historia de la Libertadores

Fue hace 50 años. El 17 de marzo de 1971, Boca Juniors y Sporting Cristal protagonizaron la batalla campal más grande de la historia de la Copa Libertadores. 19 expulsados, detenidos, hospitalizados y una mujer inocente fallecida.

Por décadas, la Libertadores se jugó, en la fase de grupos, en llaves de dos países. Es decir, los dos clasificados de uno contra dos clasificados de otro. En 1971, el Grupo 1 estaba el campeón peruano, Sporting Cristal más Universitario de Deportes, contra los argentinos Boca Juniors, campeón argentino y Rosario Central.

Los de Crsital tuvieron un tibio arranque de torneo al empatar contra Universitario (0-0) y perder ante Rosario Central (1-2) en el Estadio Nacional de Lima. Aunque en el tercer partido, jugado el 1 de marzo de 1971, revivieron sus esperanzas de clasificar a la siguiente ronda al superar de locales a los boquenses por un contundente 2-0 con gol de Orbegoso y autogol del zaguero Rogel. Boca quedó urgido.

 

Un astrologo, un antecedente

Héctor Rojas, famoso astrólogo argentino, quien en diciembre de 1970 vaticinó: “un gran escándalo deportivo, con trascendencia internacional” en sus predicciones del próximo año. Algunos, lo toman como un vidente. Otros, dicen que era fácil el augurio por lo ocurrido en 1969.

La “Bombonera”, dos años antes del episodio a contar, había sido testigo de otra grandísima bronca protagonizada por argentinos. Fue por el partido de vuelta de la final de la Copa Intercontinental entre Estudiantes y el Milán de Italia, conocida como la “vergüenza de La Plata”. En ella los “pinchas”, literalmente a punta de patadas, descargaron su impotencia contra los italianos al no poder remontar el marcador para adjudicarse del prestigioso torneo intercontinental. El saldo: finalizado el encuentro todo el equipo platense fue arrestado por orden del presidente Juan Carlos Onganía.

El partido, que fue uno de los primeros partidos en ser trasmitido vía satélite para otros países, incluyendo Perú, empezó a las 8:40pm (hora argentina). El encargado de dirigirlo fue el árbitro uruguayo Alejandro Otero, de mala actuación. Sporting Cristal repetía el mismo once que derrotó a los argentinos en Lima. La Bombonera lucía repleta de 60 mil hinchas xeneizes en sus graderías que esperaban ver una victoria fácil que los acercara a la tan ansiada clasificación.

El delantero rimense Juan Orbegoso abrió la cuenta a los 17’ del primer tiempo. Con un disparo cruzado venció al portero Sánchez tras driblar a Rubén Suñé y eludir a Julio Meléndez ante un buen pase de “Tito” Elías. La reacción boquense no se hizo esperar y rápidamente volteó el marcador antes de finalizar la primera etapa. A los 22’ el argentino Norberto Madurga, sobre la marca de “Chito” de la Torre, estrella un balón en el horizontal cuyo rebote es aprovechado por Coch quien de potente remate empareja el partido. La presión boquense no cesaba y a los 25’ Rojas, en gran jugada colectiva, marcaba el transitorio 2-1 ante la pasividad de la zaga visitante.

El Pandemonium

En el complemento, Boca parecía más cerca del tercero. Sin embargo, en 69, “flaco” Quesada, que venía actuando en forma impecable, se proyectó una vez más, pasando para Elías que con toque magistral habilitó a Alberto Gallardo. El veloz puntero izquierdo entró a la carrera por su sector rematando con violencia. El golero Rubén Sánchez llegó a manotear el balón y Gonzales Pajuelo que arremetía la tocó y anotó el tanto del empate. En medio de una jugada sucia en el área del Cristal, Roberto Rogel, de Boca, simuló una falta intentando engañar al árbitro y buscar el penal. El juez no compró, pero todo se desmadró.

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En la jugada seguida Quesada es derribado por jugada brusca del argentino Suñé. Es en este momento en que se generaliza la gresca. Gallardo se defiende como puede de las agresiones y se enfrasca en una terrible batalla con Suñé que lo persiguió por todo el campo con el palo del banderín del córner. El “Jet” en una reacción instintiva casi de supervivencia de una acrobática patada le estampa un golpe en la cara del argentino que cae ensangrentado para luego ser rodeado por los policías.

Eloy Campos en el piso recibe una desleal patada del argentino Jorge Coch que le rompe el tabique y le causa la pérdida del conocimiento. Fernando Mellán, quien acude en su defensa, pierde el equilibrio y en el piso recibe otra artera patada de Coch que le produjo una conmoción cerebral.

El uruguayo Otero cuando faltaba un minuto dio por finalizado el partido. En su informe expulsó a 19 jugadores del campo. Se salvaron los dos arqueros y el peruano Julio Meléndez, central de Boca Juniors que no quiso pegar a sus paisanos.

Pobre señora

Como resultado de las agresiones Campos y Mellán, muy golpeados, terminaron en la Clínica Argerich. Suñé producto de la golpiza acabó internado en un sanatorio. El resto de jugadores fueron detenidos en aplicación de un edicto policial que sancionaba con 30 días de arresto a los culpables de incidentes ocasionados en eventos deportivos.

Por su parte Alberto J. Armando, el histórico presidente de Boca y cuyo nombre lleva “La Bombonera”, pedía “la máxima sanción ejemplar para los protagonistas de este suceso que lo avergonzaba como argentino y hombre dedicado al futbol”. Con honor aceptó un par de días después la expulsión de su equipo del torneo y echó del equipo a varios jugadores luego del incidente.

Los jugadores argentinos y peruanos pasaron la noche en la Seccional 24 de la policía de Buenos Aires con la excepción de Orlando “Chito” La Torre quien, junto con Gallardo y Del Castillo, retornó a Lima inmediatamente debido al fallecimiento de su madre. La señora sufrió un infarto al ver la imágenes vía satélite donde su hijo era golpeado y acorralado.

Al día siguiente y con la noticia de la detención de jugadores, más el rumor de la muerte de la madre de La Torre, una turba fue a apedrear la embajada de Argentina en Lima.

A su regreso de Buenos Aires, tres días después por negociaciones con la embajada peruana, los jugadores rimenses fueron recibidos en el Aeropuerto como héroes por centenares de hinchas con cartelones en mano que, a pesar del fuerte control policial, no dudaron en amanecerse para expresarles solidaridad a sus ídolos.

Sin embargo, Sporting Cristal, sin ningún titular, perdió la clasificación a manos de Universitario y Rosario Central. Solo tenían juveniles para asumir el reto. Una vergonzosa historia que parece no haber servido de lección en América, donde aún predomina la barbarie.