Bruno Neri, el futbolista partisano que murió en combate contra los nazis

Bruno Neri o “Berni”, pasó a la historia no por ser un grandioso futbolista. Fue parte de la resistencia italiana contra el fascismo y aun siendo internacional por la Azurra, cogió un fusil y defendió sus ideales hasta morir en batalla.

Nacido el 12 de octubre de 1910 en Faenza, una pequeña ciudad de la a región de la Emilia-Romagna. Neri pronto empezó a adentrarse en el mundo del balompié y fue un prometedor mediocampista que, tras debutar con el primer equipo del Faenza a los 16 años le fue tan bien que, en 1929, la Fiorentina desembolsó unas 10.000 liras para hacerse con sus servicios, algo verdaderamente exorbitante para un juego que poco a poco iba haciéndose profesional. Jugó 171 partidos como violeta.

Combinaba las patadas con las artes y la política. Eran sus debilidades. A falta de video, La Gazzetta dello Sport definió como un jugador “serio, concienzudo y tenaz”. Así que más o menos podemos imaginarnos al personaje.

Neri es un futbolista particular, atento a la cultura y ávido lector, frecuenta museos y galerías de arte de Florencia. Su lenguaje refinado le permite conversar y cultivar amistades con periodistas y escritores. Neri es un chico silencioso, atento a lo que se dice, que trabaja duro en el campo, “no falla un pase y dirige con maestría la línea del mediocampo morada” según las reseñas de la época, tanto que al año siguiente, la Fiorentina ganó el campeonato de Serie B con tres fechas de antelación y el principal mérito de ese increíble año futbolístico, en opinión unánime de la prensa deportiva, es Bruno Neri.

Llegó a ser tres veces internacional con Italia. Convocado por Vittorio Pozzo , debutó con la selección italiana el 25 de octubre de 1936 en el partido contra Suiza (4-2), válido para la Copa Internacional 1936-1938 . En azul jugó un total de 3 partidos. Los otros dos ante Checoslovaquia y la vuelta con Suiza, en Ginebra.

El famoso momento en el que Berni se niega a saludar a las autoridades fascistas

Nunca doblegado

A los 21 años le llegó una ocasión que lo inmortalizó, siendo jugador de la “Fiore”. Cuenta el historiador deportivo Miguel Lara, que cuando se inauguró el estadio Giovanni Berta (un fascista asesinado y arrojado al río por los comunistas) hoy conocido como Artemio Franchi, “quedó una imagen, la de 21 jugadores haciendo el saludo romano mirando al palco y sólo uno, Bruno Neri, impasible, con sus brazos caídos”.

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Era la señal de desaprobación a un régimen cruel.

Bruno Neri se había ido acercando a los movimientos antifascistas gracias a su primo Virgilio, ligado a la izquierda italiana desde 1916. Tras dejar el fútbol, el ex futbolista entró en la ORI (Organización de Resistencia Italiana). Dejó Milán, donde había montado un negocio, y regresó a Faenza.

Ya había adoptado el nombre guerrillero de “Berni”. Su misión, estrechamente ligada al OSS americano (Office of Strategic Service, con el que entró en contacto en Sicilia en los días del desembarco aliado) y el CLN (Comité de Liberación Nacional), se desarrolló en el Batallón Rávena del cual llegó a ser segundo al mando.

Morir de pie

A “Berni” lo emboscaron el 10 de julio de 1944, a sus 34 años. Cerca del cementerio de Gamogna, él y su compañero otro deportista venido a la guerra, el jugador de voleibol Vittorio Bellengui, fueron sorprendidos por un grupo de 15 soldados alemanes. Trataron de hacer frente cuerpo, pero los alemanes encontraron resguardo tras un muro. Un disparo en la cabeza acabó con la vida del futbolista-partisano. Debían recuperar una lancha aérea aliada en el monte Lavane.

El 11 de julio de 1946, al terminar la guerrael ayuntamiento de Faenza nombró en su honor al Estadio Municipal de Piazza delle Armi. En el lugar de su caída, hay una placa conmemorativa.

La figura de Berni ha despertado interés en Italia y se está reconstruyendo el andar de este jugador y de otros deportistas que decidieron luchar del lado partisano, que no se rindió ante la bota tiránica del fascismo.