Dino Zoff el eterno portero de la Juventus y la selección italiana

“En un equipo de futbol hay 10 de una especie y uno que es diferente, el portero es un elemento raro, una pieza que está dentro y fuera del mecanismo. Desde que tuve conciencia del juego sentí que debía estar allí, fue como una vocación”, declaró en algún momento el portero leyenda de la Juventus y de la selección italiana, famoso por longevidad, pero sobre todo, por su inigualable talento: Dino Zoff

Nacido el 28 de febrero de 1942 en la localidad de Mariano del Friuli, desde temprana edad mostró su interés por el futbol y en particular por la posición menos popular: la de portero. Inspirándose en los míticos Giampero Combi y Giovanni Viola, Zoff empezó su trayectoria en el arco, pero como todos los grandes futbolistas, su camino estuvo marcado por el rechazo. Debido a su baja estatura, fue descartado por la Juventus y por el Inter, sin embargo, era tal su deseo de ser el mejor que se sometió a un curioso tratamiento: “Cuando tenía 14 años medía 1.70, entonces mi abuela me hizo que me comiera ocho huevos diarios. Cinco años después, cuando firme mi primer contrato profesional, medía 1.82. Todavía el olor a huevo me produce escalofríos, pero valió la pena”.

Debuto en la Serie A con el Udinese en el año de 1961, cuando contaba con 19 años; tras dos años en el equipo friulani fue traspasado al modesto Mantova, en donde permaneció 4 temporadas, tiempo suficiente para demostrar su talento, lo cual hizo que llamara la atención del Napoli, equipo con el que finalmente terminaría consagrándose como un elemento destacado del futbol italiano, lo cual le valió para ser convocado para la selección de Italia que disputaría la Eurocopa de 1968, torneo que al final terminaron conquistando, siendo Zoff una de las piezas fundamentales para dicho logro.

Zoff cuando jugaba con el Mantova

Acudió a su primera cita mundialista en 1970; no obstante haber sido uno de los hombres importantes para la obtención del título 2 años antes, vio el torneo desde la banca, siendo suplente de Enrico Albertossi. Luego de dos años en los que se consolidó como el mejor portero del Calcio, en los que prácticamente no falto a ningún partido, le llegó la oportunidad que había solicitado de joven: la Juventus de Turin se hizo con sus servicios en el año de 1972.

Zoff llegó a la Vecchia Signora con 30 años, cuando se encontraba en su mejor nivel; sin embargo, se pensó que precisamente por su edad, su estancia en el equipo no sería tan amplia, pero en su primera temporada jugó todos los partidos de la temporada, estableció un récord de imbatibilidad de 903 minutos y fue pieza clave para que el equipo turinés consiguiera el Scudetto, demostrando con ello que había Zoff para rato.

A partir de ese momento, no hubo quien le pudiera hacer competencia en la portería y durante 11 años, no faltó a un solo partido, estableciendo un récord de 332 partidos consecutivos como titular; con la llegada de Zoff, empezó la segunda etapa de oro del equipo, pues junto a jugadores como Marco Tardelli, Gaetano Scirea, Claudio Gentile, Roberto Bettega, Paolo Rossi y Antonio Cabrini, dirigidos por Giovani Trapatonni iniciaron una seguidilla de títulos y trofeos, entre los que se encuentran 6 Scudettos, 2 Coppas, y una Copa UEFA.

Lee también   Fabio Grosso, el héroe fugaz
Zoff con la camiseta de la Juventus

Su gran nivel en la Juventus también le otorgó la titularidad indiscutida en la selección italiana; si en 1970 fue suplente de Albertosi, para 1974 la situación cambio, pues Zoff se hizo con el arco y dejo en la banca al portero del Milan. Si bien Italia quedó varada en primera ronda, para 1978 la situación cambió para 1978 cuando se quedaron cerca de llegar a la final, pues quedaron ubicados en segundo lugar del grupo A; aunque no se cumplieron los objetivos, la selección italiana mostró un cuadro competitivo que explotaría todo su potencial 4 años después.

1982 significaba la última oportunidad para Dino Zoff de conquistar un mundial, no obstante que el panorama no lucia alentador; a pesar de que la Juventus era la base de la selección, el equipo llegó muy golpeado tras el escándalo del Totonero, situación que parecía comprobarse en el torneo, pues quedó ubicada en el segundo lugar del grupo A, por debajo de Polonia, producto de tres empates; sin embargo a partir de ese momento empezó la transformación del equipo y el partido de Brasil fue clave; si Paolo Rossi fue la gran figura, Zoff fue el determinante, pues tuvo una estupenda actuación que evitó el empate. A partir de ese momento, ya no hubo rival para la squadra azurra.

Tras eliminar en la semifinal a Polonia, llegó el momento de su consagración; Paolo Rossi, Marco Tardelli y Alessandro Altobelli anotaron los goles que dieron el tercer campeonato para el equipo italiano; Dino Zoff, como capitán, recibió el trofeo FIFA, convirtiéndose en el capitán más viejo que recibe el trofeo, en el segundo portero en recibir la Copa y en el tercer capitán italiano que levantaba el galardón más importante en el futbol.

Dino Zoff con el trofeo FIFA

Tras el triunfo mundialista, regresó para jugar una temporada más con la Juventus; esa temporada el equipo ya contaba con otro genio en el campo, Michel Platini y parecía que el eterno capitán se retiraría con la Copa de Europa, pero desafortunadamente ese trofeo fue el galardón que le faltó, pues perdió la final de 1983 frente al Hamburgo; semanas después, anunció su retiro del futbol. “Lo que menos desea un portero es acción o reflectores, los mejores partidos eran en los que podía ser un espectador más. No sé si los otros porteros saldrán al campo a lucirse o busquen la gloria, pero mi objetivo siempre fue el cero”, tomando en cuenta su longevidad en el futbol, no cabe duda que ese objetivo estuvo bien cumplido.