El desconocido que remontó una semi de Champions para el Barcelona

Barcelona tiene que jugársela como nunca ante PSG en la tarde de hoy luego de la humillante derrota 1-4 en casa. En este día, muchos evocarán una remontada en condiciones parecidas ocurrida en 2017 y ante el cuadro francés, en el que Barcelona terminó ganando 6-1 tras haber perdido 4-0 en París.

Pero mucho antes hubo una hazaña realmente fabulosa, ejecutada por un desconocido: “Pichi” Alonso. Un futbolista que apenas tenía cuatro minutos jugados en toda la Copa de Campeones (antigua Champions) fue el héroe de una remontada inolvidable en las semifinales de 1986.

 

¿De donde salió “Pichi”?

Ángel Alonso Herrera, “Pichi”, nació en Castellón en 1954. Tras un par de años en su Castellón natal en segunda, en la campaña 1977-78 se destapa en la categoría de plata con 22 goles en Zaragoza, cuadro con el que asciende.

En sus primeros cuatro años en primera mantiene su ritmo goleador: 19, 20, 15 y 16 goles realizó en este modesto equipo. Llamó la atención del Barcelona, aunque, todos presagiaban que iba a ser actor de reparto.

En efecto, en su primera campaña como culé (82-83), marcó cinco goles y en la segunda apenas dos en siete juegos, muy malogrado por lesiones. En la tercera, ni anotó y jugó solo seis partidos. Pero, salió en la foto del Barcelona campeón de Liga, lo que le da derecho a jugar Copa de Campeones. En aquel tiempo, el fútbol era más fútbol y los hombres eran más hombres, y solo los ganadores de liga podían disputar lo que hoy conocemos como Champions League.

Para la temporada 1985-86, con esos números estaba descartado, iba al mercado de nuevo. Pero, al asumir tres competiciones (Liga, Copa y Champions), Barcelona pensó que podía ser útil. Y vaya que lo fue.

De blanco, Venables. Muy querido por haber ganado la liga 84-85

Una Copa bien irregular

Sin fase de grupos y con eliminación directa desde dieciseisavos, Barcelona vence con angustia a Sparta Praga con un global de 2-2, incluyendo una derrota de 1-0 en Camp Nou. Contra Porto, quedó el global 3-3 y de nuevo Barcelona hizo gala del novedoso gol de visitante.

Tuvo un poco más de méritos en cuartos vencer al campeón vigente, Juventus, 1-0 en Barcelona y luego, sacando un rácano empate 1-1 en Turín.

En semifinales, tocó el Goteborg sueco. Barcelona, favorito por eliminar al campeón defensor sufrió un severo varapalo al perder 3-0 como visitante.

Con tamaña vergüenza, había que mover el equipo para la vuelta. Y apareció “Pichi” Alonso, que hasta ese entonces, solo tenía cuatro minutos disputados del duelo en casa contra Porto.

“Mira, Alonso. Te toca entrar mañana como titular. Si alguien se entera te echo del club y te jodes conmigo”, le dijo el técnico inglés Terry Venables en un casi perfecto español la noche anterior a la vuelta.

“Yo ni le dije ni a mi mujer. Me lo guardé para mí. De hecho, más bien pensaba que como el “míster” sentía que la llave estaba perdida, me ponía a jugar”, declaró en una entrevista veinte años después del hito.

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Un acto heroíco y otro cobarde

En efecto, sorpresa: “Pichi” Alonso aparecía como titular en lugar del escocés Steve Archibald. Fue lo más murmurado en el estadio. Pero la cosa funcionó.

“Pichi” marcó tras pase de Ramón Calderé a los 9’. Ya en el segundo tiempo, aprovechó un balón largo de Migueli para rematar el 2-0 al 63 y después, un centro de “Lobo” Carrasco para cabecear el tercero, sin fuelle al 70. El desconocido se echó el equipo al hombro e igualó una llave imposible.

Casi se disloca con su voltereta de celebración. Estaba anodado: todo el Camp Nou le coreaba. “Pichi, Pichi”. Parecía la gesta posible. Pero instantes después del “hat trick” histórico, quedó fundido, no dio dos pasos. La falta de ritmo le pesó. Pidió cambio a Venables al 75.

Entró Francisco Clos. El equipo blaugrana aguantó los quince minutos restantes y la prórroga. “Si hay algo que me he arrepentido toda mi vida es de pedir ese cambio. Debí seguir con mis compañeros y capaz llegaba el cuarto gol”, dijo hace días a la UEFA.

Llegaron los penales. Barcelona falló el primero y anotó todos los demás. Goteborg echó afuera los dos últimos. El milagro estaba hecho: con el 5-4 en penales,  Barcelona a la final.

“Pues creo que si no hubiesen ganado mis compañeros en los penales, ni se acordaran de mi cada 16 de abril”, dice medio en broma, medio en serio.

Pichi y Victor Múñoz, el autor del último penal

Final nada feliz

El siete de mayo fue la final en Sevilla. Estando en España, siendo el Barcelona y enfrentando a un Steaua de Bucarest muy inferior, los blaugranas eran amplios favoritos.

Venables “premió” a “Pichi” enviándolo de nuevo a su sitio natural: el banquillo. Volvió el equipo de lujo con Archibald y también Schuster, “Lobo” Carrasco, Julio Moreno, etc.

Pero, al Barcelona se le complicó. El modesto equipo rumano supo encerrarse y le sacó un 0-0 en el tiempo reglamentario.  Venables, en la prórroga, llamó a “Pichi” Alonso a ver si hacía otro milagro, pero estuvo seco frente al arco.

Los penales. La vergüenza mayor. Barcelona falló los cuatro penales que cobró, incluyendo uno de “Pichi” y Steaua, que falló los dos primeros también, embocó los dos últimos para celebrar su única Copa de Campeones en su existencia.

Steaua celebrando un inesperado título

 

“Pichi” fue traspasado la campaña siguiente al rival de ciudad, Espanyol, con quienes marcó 17 goles la primera temporada, pero en las dos siguientes se diluyó hasta el retiro.

Fue entrenador y hoy es un querido comentarista de televisión. A pesar de no tener números para hincharse el pecho, “Pichi” es recordado por una noche histórica en el apartado de remontadas épicas del Barcelona.