El inolvidable Valencia campeón del 2002

 

El principio del nuevo milenio fue pletórico para Valencia. Terminando el Siglo XX y arrancando el nuevo, un equipo que parecía dormido en el tiempo, se fue despertando, con figuras como “Piojo” López o Gaizka Mendieta.

No fue casualidad que fuera dos años consecutivos finalista de Champions: en el 2000, superado por Real Madrid y en el 2001, vencido por penales por el Bayern Múnich.

Todo debía ser hermoso para uno de los clubes más sólidos de España, y más por lo vivido en lo deportivo. Sin embargo, el verano de ese año 2001 fue catastrófico.

Se marchó Mendieta (un año antes lo había hecho “Piojo” López) y sorprendió la no renovación de Héctor Cúper, quien fue padre de esta renovación del Valencia, sucediendo las ideas de Claudio Ranieri. Aparte del técnico, el presidente del club había renunciado y la administración quedaba en evidencia al no concretarse el fichaje del delantero chileno Marcelo Salas. Todo mal

Aimar era una de las pocas certezas que quedaban en el equipo Ché

El nuevo presidente del Valencia CF, Jaume Ortí buscó en primera instancia, tranquilidad. Pero no llegó de la noche a la mañana, pues a la afición le inquietó la apuesta por un técnico desconocido: Rafa Benítez, que apenas había logrado ascenso con el CD Tenerife la temporada anterior, y que previamente había entrenado al Extremadura y al Real Valladolid.

Las bajas de Deschamps (al Mónaco), Zahovic (al Benfica), Soria (al Córdoba), Diego Alonso (cedido al Atlético de Madrid), sumadas a la del mencionado Mendieta aumentaban la crispación. Y al equipo solo llegaban apuestas: Miguel Angel Mista, “Curro” Torres, Francisco Rufete, Salva y Marchena.

Sin embargo, el motor de este equipo había llegado en enero de 2001: Pablo Aimar. Teniendo el rol protagónico del equipo, no falló para nada. Aparte, de Rubén Baraja, otro que explotará en la campaña que está por nacer. Apoyado en veteranos como Santiago Cañizares y «Ratón» Ayala.

La temporada arrancó bien: derrotando al Real Madrid. Sin embargo, hilvanó un invicto de 13 partidos, de los cuales, ocho eran empates. Las cuentas no daban, menos a una afición que se volvía cada vez más exigente.

Rufete, un guerrero sin mayores reflectores

Cuando se pensaba que el ciclo de Rafa Benítez llegaba a su fin, se hizo una heroíca remontada. En Montjuic, en el último partido del año calendario, Valencia perdía 2-0 con Espanyol. En el entretiempo, ya se daba por descontada la salida del técnico madrileño, pero Con goles de Rufete (x2) y  el rumano Adrian Ilie, remontaron. Este triunfo fue un punto de inflexión.

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Ya en 2002, fue una cruenta y reñida pelea por el liderato con el Real Madrid. El remate de liga fue sensacional: en las últimas ocho jornadas, Valencia ganó siete juego y empató uno. Madrid no pudo seguirle el trote. En la antepenúltima fecha, en Mestalla abarrotado, el cuadro Ché vence al Espanyol y Real Madrid es batido por la Real Sociedad. Un triunfo más y a celebrar.

Ayala y Aimar, conexión argentina

La fecha del 5 de Mayo de 2002 quedará grabada por siempre en la historia del valencianismo. El cuadro del murciélago visitaba La Rosaleda, frente al Málaga. El partido se fue por un solo carril. Dos goles, firmados por Ayala y Fabio Aurelio, abrieron la puerta de la historia para el Valencia: 31 años después, la Liga volvía a ser Ché.

Se celebró en Mestalla, ante Betis y un  estadio abarrotado, con fantasmas eliminados. El quinto título de Liga por fin había llegado. Un equipo solidiario, sin un goleador claro (Rufete fue el máximo realizador con apenas 7 dianas. Aimar marcó  4), pero con un estricto orden defensivo y táctico.

El «desconocido» Benítez terminó levantando una liga

Y vinieron años de más gloria para el Valencia: en 2004 ganaron liga y Copa UEFA, firmando luego la Supercopa de Europa, al vencer al Porto. Desgraciadamente, este 2004 significó el último gran año de la época dorada de Valencia, que vio amenazada su grandeza por deudas, discrepancias deportivas y la explosión de la burbuja inmobiliaria en España que endeudó a un club que buscaba construir un nuevo estadio.

Valencia fue el único equipo en el Siglo XXI que rompió el binomio de títulos de Liga entre Real Madrid y Barcelona, hasta que en 2014, Atlético de Madrid rompió de nuevo el duopolio. Fue un equipo que en cinco años, se robó el corazón de muchos.