Juninho Pernambucano, el maestro de los tiros libres

“Es increíble, lo había visto antes en el futbol francés, pero en el New York Red Bulls me quedó claro lo que es un especialista en los tiros libres”; declaró Thierry Henry acerca del futbolista brasileño que lleva por nombre Juninho Pernambucano y que es considerado por muchos como el mejor cobrador de tiros libres de todos los tiempos.

Nació en ciudad de Recife, el 30 de enero de 1975. Desde muy pequeño mostró su gusto por el futbol; no obstante, tardo para encontrar lo que posteriormente sería su pase a la posteridad, ya que pasó por todas las posiciones en el terreno de juego antes de que llegara al mediocampo, siendo el Sport Recife, el equipo de su ciudad, el que lo perfiló como un mediocampista con un gran recorrido y en donde empezó a desarrollar su talento para los tiros de larga distancia.

Juninho en su primera etapa con el Vasco da Gama

Debutó en el club brasileño en el año de 1993 y en poco tiempo se hizo de la titularidad; en solo un año, el prestigioso Vasco da Gama se hizo con sus servicios, siendo parte medular del equipo que protagonizo uno de los mejores ciclos del club carioca; en el club de la franja blanca consiguió dos campeonatos regionales, dos Brasileirao, una copa Libertadores y una Copa Mercosur. Su salto a la fama fue el Mundial de Clubes del año 2000, el primero de la historia; Juninho fue pieza clave para que el equipo llegara hasta la final, en donde perdieron en penales ante sus compatriotas del Corinthians. Pero para el jugador significó una mayor vitrina y su siguiente destino indicaba que se encontraba en el futbol europeo.

En el verano del 2001 llegó al Olympique de Lyon, equipo que en ese momento estaba viviendo una gran transformación. Luego de varios intentos, el equipo parecía listo para tomar por asalto la liga francesa, pero le faltaba una pieza en su mediocampo; la llegada de Juninho significó la explosión definitiva del equipo, siendo el brasileño el jugador clave para ello, pues además de darle al mismo tiempo la pausa y el vértigo, también explotó su talento para los tiros libres, convirtiéndose en un autentico maestro.

Juninho con la selección de Brasil

Su labor en el Lyon le valió ser llamado a la selección brasileña; pese a que ganó el torneo de Esperanzas de Toulon en 1995, no había tenido continuidad dentro de la selecao; se llegada a Francia y sus actuaciones en el campo le valieron para ser volver con la selección. No obstante su labor era reducida a poco comparada con la promoción que recibían sus compañeros como Rivaldo, Ronaldo, Ronaldinho y Kaká; pero para los técnicos, Juninho Pernambucano era el jugador infaltable en su once ideal.

Juninho vivía la mejor etapa de su carrera; Lyon ganaba titulo tras titulo en Francia y con su selección había ganado la Confederaciones en el 2005; era pieza importante de la selección brasileña que acudió como gran favorita al mundial de Alemania 2006, en donde anotó un soberbio gol ante Japón, pero la magia que demostraban los jugadores brasileños no fue suficiente ante la colosal figura de Zinedine Zidane, que dejó a Brasil eliminado en cuartos de final.

Alemania significó el adiós para la selección, pero en el Lyon seguía siendo el referente y el líder del equipo que ganaba año tras año; ya convertido en capitán, mostró otra faceta: la de convertirse en inspiración para otros. “Juninho fue un referente para mí en los tiros libres”, declaró en una ocasión Andrea Pirlo. “Para él, un tiro libre es como un penal”, señaló su ex compañero Fred, quien vio de cerca toda la magia del jugador brasileño.

Juninho siendo capitán del Lyon

Pese a toda su magia, su cualidades físicas poco a poco disminuían: en el 2009, tras terminar contrato con el Lyon, se fue a jugar al futbol de Catar, en donde demostró que su especialidad se mantenía intacta; tras dos años, en el Medio Oriente, regreso al Vasco da Gama, en donde parecía que terminaría su carrera, pero en el 2012 aceptó la propuesta del New York Red Bull para jugar una temporada, antes de volver nuevamente al Vasco para cerrar su trayectoria en el año 2013.

“Tengo la facultad de pegarle bien al balón, es cierto, pero sobre todo se trata de trabajo, lo he trabajado mucho. Mi éxito está basado en una mezcla de trabajo, ganas y gusto por entrenarme, pero sobre todo, lo más importante es hacerlo con el corazón”, declaró en una entrevista. Y sus más de 75 goles de tiro libre avalan la sentencia de Juninho Pernambucano, el maestro de los tiros libres.

 

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