Oleg Blokhin, el Viento del Este

Todo se debe a la velocidad. El futbol de hoy es rápido y esto quiere decir que hay que ser más veloz. En los entrenamientos y en los partidos siempre procuro hacer las combinaciones técnicas a máxima velocidad. Siempre existe una oportunidad de meter gol y lo importante es no desperdiciar esa oportunidad”, declaró en alguna ocasión uno de los mayores símbolos del futbol soviético, que ganó el Balón de Oro en 1975 por encima de dos leyendas del futbol mundial: Franz Beckenbauer y Johan Cruyft. Oleg Blokhin, el Viento del Este.

Nacido un 5 de noviembre de 1952 en la ciudad de Kiev, Ucrania, los primeros contactos que tuvo con el deporte fueron a través del atletismo, ya que su madre había practicado ese deporte. En su niñez y juventud fue un velocista que impuso varias marcas nacionales en los 100 metros planos. Sin embargo, el futbol pudo más y a los 10 años se enroló en las fuerzas básicas del Dínamo de Kiev, donde termino de pulir su talento.

Debutó con el club en el año de 1969, cuando contaba con 17 años y de inmediato su calidad unida a su velocidad le ganaron un lugar en el once titular. Pero fue hasta la llegada del mítico Valery Lobanvsky que el jugador terminó de explotar todo su talento. Bajo el mando del entrenador el equipo ucraniano se convirtió en el amo y señor de la Liga Soviética y se dieron a conocer ante el mundo en el año de 1975, cuando ganaron la Recopa de Europa. Tras ese triunfo vino una sorpresa mayor, pues en la Supercopa de Europa derrotaron de forma categórica al Bayern München, convirtiéndose el en una estrella internacional.

Oleg Blokhin con el mítico Dínamo de Kiev que le ganó la Supercopa al Bayern München

Su velocidad de regate y su técnica le valieron ser ganador del Balón de Oro, cuando solo contaba con 23 años. Por si fuera poco, arrasó en dicha votación, pues tuvo un total de 122 puntos, muy lejos del segundo lugar Franz Beckenbauer, quien obtuvo 42 y aún más lejos de Johan Cruyft, quien tuvo 27. Tal situación lo hizo un jugador deseado en el occidente de Europa, siendo Real Madrid y Bayern München los clubes que más lucharon por lograr su fichaje.

La primera vez que fue invitado a jugar en el Real Madrid fue en 1973, cuando aún estaba la dictadura de Francisco Franco en España; dicha situación empeoró la negociación, y aunque Santiago Bernabeú trató de llegar a un arreglo, nada se pudo hacer. Real Madrid volvió a hacer una oferta en 1978, sin embargo, la Unión Soviéticas no permitía que los futbolistas menores de 29 años abandonaran el país. Esta situación, unida al escándalo de espionaje en el que se vio envuelto el entonces directivo Ramón Mendoza, hizo que el fichaje se cancelara una vez más.

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Bayern también quiso llevarse al jugador, tanto que estaba dispuestos a pagar lo necesario para ello “Pagaríamos un millón de marcos en metálico sin dudarlo un instante, pero sabemos que no saldrá de la URSS”, declararon los directivos del cuadro bávaro. Sin embargo, debido al vigente sistema económico, las transacciones de jugadores en los países socialistas no aceptaban dinero para ello, por lo que nuevamente el fichaje no prosperó.

Oleg Blokhin presumiendo su Balón de Oro

Real Madrid no renunciaba al jugador y en 1981 hizo un nuevo intento; esta vez parecía que iba a ser una realidad, pues el jugador ya contaba con 29 años y el Ministerio de Deportes ya había hecho una hecho una aprobación verbal para el fichaje; sin embargo, la preparación de la selección de la URSS para el Mundial de 1982 dejó sin efectos esta transacción, en lo que el último intento de llegar a un club del oeste de Europa. Siempre quedará la duda de que fue lo pudo hacer si hubiera emigrado de su país.

Pero su país también era competitivo y eso consoló de alguna manera al jugador, pues en el Dinamo de Kiev ganó seis ligas, cinco Copas y 3 Supercopas en el plano nacional y dos Recopas y una Supercopa en el plano europeo. También consiguió dos medallas de bronce con la selección de la URSS, en la que sin embargo, su deuda siempre será la selección, pues aunque estuvo presente en dos Mundiales (1982 y 1986) no tuvo una gran participación, quedándose varado en segunda fase en ambas competiciones.

Fue hasta 1988, cuando la URSS empezaba su proceso de desintegración, que le fue permitido salir del país para jugar en Europa Occidental; fue así como llegó a la liga de Austria, al SK Vorwärts de la segunda división; tras una temporada, se fue al Aris Limasol de Chipre, en donde demostró que su talento se mantenía intacto, siendo uno de los jugadores más destacados de la Liga de ese país. Al finalizar la temporada, en el año de 1990, el ucraniano dio por terminada su carrera como jugador.

El ucraniano demostró todo su talento en el Dínamo de Kiev; siempre quedará la duda acerca de que hubiera pasado si hubiera jugado en Europa Occidental, pero el talento y la capacidad goleadora quedaron fuera de discusión acerca del jugadr Oleg Blokhin, el Viento del Este.