Parma, aquel equipazo que aún muchos lloran

Hablar de nostalgia es volver al “Calcio” del final del Siglo XX. Entre 1988 y 2000, Italia aportó nueve finalistas a la ahora Champions League, y 13 a la Europa League, incluyendo cuatro finales entre equipos italianos en ésta última. El Parma de Buffon, Verón, Cannavaro, Vieri… un trabuco, estaba ente esas escuadras. 

Los conjuntos italianos también ganaron la Recopa de Europa de la UEFA en tres ocasiones y una letanía de honores menores por todo el mundo, solo por poner un ejemplo.

Parma, aquel equipazo que aún muchos lloran
Parma, aquel equipazo que aún muchos lloran

No había dos o tres favoritos al título, como en cualquier liga que se respete. Acá cualquier equipo podía colarse arriba y además, hacer desastres en zona continental.

Uno de esos clubes que dejó una huella imborrable es el Parma. Llámelo Parma FC o Parma Calcio 1913 (e incluso antes de su época de gloria cambió varias veces de nombre), como sobrevive hoy en la Serie A tras un duro proceso judicial y de bancarrota.

El amante del fútbol no olvida las franjas azul oscuro y amarillo, con un gran logo de la empresa láctea Parmalat, generalmente, también en color azul. La ciudad tampoco olvida a esa compañía. Fue a mediados de los 80 que se hizo cargo del equipo, que jamás había ascendido a la Serie A y en 1989 al ocupar la cuarta casilla, se establece en el tope para firmar una década inolvidable.

Arrigo Sacchi, técnico desconocido para el momento fue el artífice del ascenso sentando las bases entre 1985 y 1987. Sin embargo, más músculo económico tuvo el AC Milan de Berlusconi y allá escribió su historia imborrable. Nevio Scala terminó de llevar el barco a buen puerto para que se estrenara en 1990 en la máxima categoría.

Después de terminar en la sexta posición en sus primeras dos campañas de Serie A, los “Crociati” ganaron la Coppa en 1992 al derrotar a la Juventus. Fue su primer aviso. Este equipo contaba con una sólida línea defensiva formada por Antonio Benarrivo, Lorenzo Minotti, Luigi Apolloni, y Alberto Di Chiara (todos jugaron para la Azurra), y un ataque comandado por el joven sueco Tomas Brolin, muy recordado por sus actuaciones en los Mundiales, en especial USA 94.

El sueco Brolin alzando la Supercopa UEFA ganada al Milan

Este equipo dio su primera campanada continental, al ganar la Recopa de 1993 ante el belga Royal Antwerp en Wembley, 3-1. Este nombre no suena tan rimbombante, pero sí los rivales dejados en la vía: Sparta Prague, Atlético de Madrid, y Boavista. También firmaron la Supercopa de Europa a su paisano, Milan.

Con Faustino Asprilla y Gianfranco Zola, en 1994 de nuevo llegan a final de Recopa. Un disparo al travesaño de Brolin impidió un segundo título consecutivo y celebró el Arsenal. Se hizo el esfuerzo de mantener buena parte de la plantilla y al año siguiente celebraron: campeones de la Copa UEFA de 1995.

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Copa UEFA del 95. Parecía que el Parma crecía de forma indetenible

Pero, a medida que crecía en rendimiento, también la directiva se animaba a invertir más. Siempre estuvieron en los primeros cinco lugares y en la 1996-97 se quedaron a dos puntos de la Juventus de Marcello Lippi, lo que pudo haber sido su primera liga.

Para cerrar el siglo XX, Parma armó una plantilla de ensueño y dejó un doblete memorable. Gianluigi Buffon daba sus primeros pasos como gran arquero y el equipo tuvo un exquisito aroma a buen fútbol argentino con la llegada de Hernán Crespo y Juan Sebastián Verón. El francés Lilian Thuram era dueño de la banda derecha, con un Roberto Sensini y un Fabio Cannavaro de férreos centrales. Dino Baggio, como prodigioso volante marcaba tiempos y aún permanecía en el equipo “Tino” Asprilla, quien no veía con malos ojos ser suplente de Enrico Chiesa.

La inolvidable versión del Parma del 99

Fue inolvidable el 3-0 en el Luzhniki de Moscú sobre Olympique de Marsella. Crespo, Vanoli y Chiesa marcaron para alzar la segunda Copa UEFA. Antes habían dejado en el camino al Girondins, Rangers y Atlético de Madrid. También hicieron los deberes en casa al ganar la Coppa Italia.

Algunos síntomas de fatiga económica se empezaron a manifestar apenas se pisó el nuevo siglo. Un equipo de menor presupuesto y futbolistas como Alain Boghossian, Stephen Appiah, y Hakan Sukur derrotaron a la Juve en la Coppa Italia una vez más. La victoria fue especialmente dulce al ver a Thuram y Buffon recibir las medallas de subcampeones, quieres fueron parte de la desbandada de aquel mítico equipo del 99. El colapso estaba cerca.

Tanzi, de rojo, fue detenido por la policía

El Parma se enfrentó a la desgracia cuando la compañía se declaró en bancarrota a finales de 2003, en gran parte por culpa de un fraude financiero. Parmalat se dedicó a menospreciar sus deudas, y Calisto Tanzi –el hombre cuyas riquezas habían financiado al club en más de una década– recibió varias sentencias de cárcel por fraude y lavado de dinero, entre otras cosas.

En las secuelas del colapso de Parmalat existió la gran posibilidad de que el Parma dejara de existir. Muchos de los fanáticos eran empleados de Parmalat, y la ciudad también sufrió las penas del club.

La pequeña ciudad se inundó de manifestaciones cuando el club estuvo a un tris de desaparecer totalmente

Tras una compra poco transparente en 2007 y tras dar varios tumbos, en 2014 no puede participar en competiciones UEFA por faltar a las declaraciones de impuestos. El rumor era sobre una deuda de 200 millones. Impagos y demandas aparecieron. Nuevos directivos también fueron acusados de lavado y fraude. En la insolvencia, el club fue obligado a empezar de nuevo desde la Serie D y con nuevo nombre: Parma Calcio 1913.

Hoy, aún siguen pequeñas disputas, en especial con algunos socios chinos que han visto en el Calcio un mercado interesante. Logró volver a primera, de donde no ha debido irse, pero, para recuperar el brillo de antaño, habrá que esperar un poco.