Transcurrían apenas 12 minutos de partido entre el Viktoria Plzen y el Real Madrid, cuando Sergio Ramos propinó un brutal codazo a Milan Havel, provocando un sangrado nasal inmediato.

El capitán del conjunto merengue no recibió ni siquiera la tarjeta de amonestación de parte del arbitro Aytekin y continúa siendo parte del cotejo sin ninguna sanción.

Cabe recordar que el partido aún se encontraba empatado sin anotaciones y una expulsión tan temprana pudo haber complicado las cosas para los pupilos de Santiago Solari.

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