Las selecciones juveniles de Corea del Sur y Zambia disputaron un partido amistoso en la previa a lo que será el Mundial Sub-20 a celebrarse en mayo en Asia, en un partido que por poco deja mucho que lamentar.

Lo que se pactó como un duelo de preparación terminó trayendo un drama en ambos equipos, pues en una jugada el jugador Lee Sang Min se golpeó fuertemente contra uno de los africanos y se rompió el cuello.

Sin embargo, pudo ser aún peor de no ser por uno de los compañeros coreanos, que se lanzó al piso rápidamente a socorrer a Min con primeros auxilios básicos. Según la prensa internacional, de no ser por ese acto, los resultados pudieron ser mucho peores para el juvenil.

Por suerte, todo quedó en una «fractura de cuello» y según Cuatro, el futbolista ya se recupera de este durísimo choque.

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