En el partido entre el Zeljeznicar y el Siroki Brijeg de la primera división de Bosnia, el arquero Vedran Kjosevski, del Zeljeznicar, marcó el gol del empate para su equipo, que estaba perdiendo 0-1.

Un simple despeje de la defensa rival cayó en el campo de los locales y fue ahí que apareció el arquero para dar un tremendo zapatazo que sorprendió a todos en el campo y provocó la alegría de todo su equipo, ya que se convirtió en un héroe inesperado con golazo incluido.

Lee también   ¿Suerte o un asombroso penal?