Suiza es la mejor a la hora de hacer chocolates, navajas, relojes y bodegas para resguardar oro nazi. La producción de futbolistas nunca fue lo suyo. Sin embargo, en 2009 su selección ganó el Mundial Sub 17. ¿El país que dio vida a Federer y a 22 oros olímpicos en esquí alpino había dado con la tecla? 9 años después sabemos que no. Apenas tres de aquellos niños (Rodríguez, Xhaka y Seferovic) llegarían a un Mundial de los de a de veras.

Nigeria, la gran potencia Sub 17 había ganado el Mundial de la categoría dos años atrás. Entre todos sus campeones del mundo, nada más Haruna alcanzó el estatus de mundialista en Sudáfrica 2010, ninguno llegó a Brasil 2014 y tal vez Ajiboye pase el corte y sea el tercer portero de la selección mayor en Rusia 2018. Su rival en aquella final jugada en 2007 fue la España de jugadores que, con los años, florecerían en una Copa del Mundo: De Gea, Nacho y… nadie más.

También fueron dos los subcampeones brasileños que, tras probar el chile nacional en Perú 2005, superaron el filtro que conduce al Mundial real. Hablamos de Marcelo y Renato Augusto. Brasil había ganado tres de las cuatro ediciones previas. De entre los campeones Sub 17 en 2003, nadie estuvo ni cerca de jugar un Mundial. De los ganadores en 1997 y 1999, solo Adriano y Ronaldinho cumplirían ese sueño.

En medio de la supremacía brasileña, Francia ganó en 2001. A que no saben cuántas de aquellas promesas adolescentes llegaron a las Copas del Mundo 2006, 2010 o 2014 ¡Bingo! Cero.

Viajemos una edición más en el tiempo para toparnos con Ghana en 1995. Si a estas alturas del texto alguien cree que encontraremos la excepción a la regla, lamento portar malas noticias. Stephen Appiah es el único ejemplar que ganó aquel Mundial Sub 17 y después alimentaría a su selección en una representación mundialista.

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Este viernes se estrena Campeones, entre lamentos por una generación perdida que no estará en Rusia 2018. El hecho de que Vela, Giovani y Moreno sobrevivieran a la estadística que evidencia el paso mortal de la Sub 17 hacia la Mayor, tendría que ser valorado y reconocido. En cambio, periodistas, aficionados y desconocedores en general prefieren ahondar en los otros 17 que (¡naturalmente!) se quedaron en las faldas del Everest.