De estar en una posición decente a media temporada, y tener todas las probabilidades a su favor en la última jornada para asegurar el puesto que les daría el derecho de jugar la promoción, todo se esfumó con el sorpresivo triunfo del Hertha Berlin y la incapacidad del mismo Köln para derrotar al Bayern München. La ira de los aficionados no tardó en ser expresada, y antes de que finalizara el encuentro, botes y bengalas fueron utilizadas para quemar una parte del estadio. Como consecuencia el juego fue detenido, y una enorme cuerpo de policías se desplegó dentro del campo. Triste año para un equipo que a lo largo de la liga se quedó algunos momentos sin técnico, sin presidente, y al final sin su máxima referencia: Lucas Podolski.

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