Una escena inusitada fue la que se vivió en el partido entre el Novo Hamburgo y el Caixas, cuando dentro de una discusión tuvo que entrar hasta el cuerpo de seguridad del estadio para separar a los jugadores, pero no fue hasta que un perro lanzó una mordida al delantero del Caixas, Vanderlei, para que los jalones y empujones se acabaran.

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